En la agricultura moderna, la elección de la maquinaria adecuada es fundamental para maximizar la eficiencia y el rendimiento de los cultivos. Con la evolución de las técnicas de siembra, desde la siembra directa hasta la siembra de precisión, cada método requiere herramientas especializadas que optimicen el proceso y sean capaces de operar de manera eficiente para ofrecer los máximos rendimientos.
En este artículo vamos a abordar las diferentes modalidades de maquinaria ideal para cada método de cultivo actual, destacando las innovaciones y características de las sembradoras neumáticas nuevas que lideran el mercado.
Siembra directa
Las siembra directa es una técnica que, como sabemos, evita el laboreo del suelo y su desgaste, para lo que se usan unas sembradoras diseñadas para ello, que insertan las semillas en el terreno con una mínima intrusión.
Cabe diferenciar entre sembradoras directas de reja y de discos. Las primeras utilizan unas cuchillas o rejas verticales que forman en el suelo un surco estrecho mediante un corte. Mientras que las segundas se sirven de discos cóncavos que giran para realizar la hendidura. A su vez, estas últimas pueden ser de discos simples o dobles en forma de V.
Por lo general, las de discos en cualquiera de sus variantes son menos invasivas que las de reja, si bien pueden operar peor que las de rejas cuando hay un sustrato vegetal duro y consistente.
Siembra de precisión
Esta técnica se enfoca en la colocación exacta de las semillas en el suelo, para optimizar el aprovechamiento de la simiente y maximizar el rendimiento de cultivos, que pueden ser tan diversos
como el olivar, el trigo y la cebada dentro de los cereales, o incluso de expansión más reciente como la soja.
Las sembradoras de precisión deben garantizar una buena densidad de siembra y una adecuada distribución de las semillas, así como ayudar a un uso más eficiente de recursos como el agua y los fertilizantes.
Siembra en surcos
Un sistema que se emplea sobre todo para hortalizas, y que requiere máquinas capaces de homogeneizar tanto la profundidad como el espaciamiento de los cultivos, desde para que las malezas no interfieran hasta para el propio aprovechamiento del abono.
Siembra para labranza conservacionista
El fin último de este método iría orientado a la preservación del suelo, entendido como sustrato de toda la biodiversidad existente. Por ello, las cosechadoras que se utilizan deben reunir unas características especiales que favorezcan la conservación de la cobertura vegetal preexistente.
Las mejores sembradoras disponibles a día de hoy
Actualmente en el mercado hay sembradoras neumáticas de última generación como las de Larrosa Arnal, que tienen un diseño combinado para operar tanto por sistemas de reja como de disco, y hacerlo con los mejores resultados incluso en las condiciones de terreno más difíciles,
Además, pueden incorporar rulo o rodillo trasero de pliegue hidráulico que ayuda a un sembrado eficaz y rápido de los cultivos.
Asimismo, las mejores modalidades están dotadas de doble tolva para semilla y abono de 250 kgs de capacidad respectiva, lo que ahorra en el uso de fertilizante al efectuar un reparto más uniforme. Por no hablar de la fuerza al cultivo resultante del posicionamiento conjunto del abono y la semilla.
Y también, estas sembradoras avanzadas tienen alas que se adaptan a la superficie del terreno, así como recursos tecnológicos como sensores para el control de caída de las semillas. A todo esto, hay que añadir sus capacidades de precisión y regulación de las mismas, ya se trate de simientes finas o gruesas.
Por todas estas prestaciones, apostar por sembradoras de calidad es siempre una opción ganadora, que asegura obtener el máximo rendimiento con el mayor ahorro.
CONTENIDO OFRECIDO POR LARROSA ARNAL




