La pregunta clave, o mejor la disyuntiva horrenda, podría ser la siguiente: ¿se puede ser un perfecto esposo, un cariñoso padre de familia, un respetado ciudadano y al mismo tiempo un sanguinario criminal?
Pues bien, estamos, acérrimos lectores, ante una obra monumental, impactante e impecable. Con el pulso narrativo de la más trepidante novela de espías (por cierto, elogiada por el mismísimo John le Carré), PHILIPPE SANDS: británico, profesor de Derecho Internacional y excelente investigador y narrador, explora los motivos que llevan a un hombre a cometer actos atroces, además de reconstruir el pasado convulso de Europa y la historia de una familia marcada por los pecados del padre… Estamos ante una investigación casi novelada, sobrecogedora e imprescindible para entender, para entendernos.
Esta es la historia: en julio de 1949 ingresa en un hospital de Roma un hombre que se registra bajo el falso nombre de Reinhardt. Lo visitan un obispo, un médico y una dama prusiana. El paciente acaba falleciendo y la dama prusiana (que en realidad es su amante) envía una carta a su esposa, Charlotte, que luego pasará a sus hijos. Es al menor de ellos, Horst, al que localiza el autor, y cuando lo visita este le dice que "no es verdad que mi padre muriera de una enfermedad"
¿Cuál es entonces la verdad? Y sobre todo: ¿quién era el falso Rainhardt llamado en realidad Otto Wächter? Con un procedimiento de indagación asombroso SANDS reconstruye la vida de este individuo que estudió en Viena, se marchó luego rumbo a Berlín, regresó como jerarca nazi y destituyó de sus cargos a los profesores judíos que había tenido en la universidad. Fue después destinado a Cracovia, y allí su firma figura estampada en documentos que llevaron a la muerte a miles y miles de personas. Acabó, como hemos visto, su vida en Roma; la verdad es que estaba allí de camino a Sudamérica, huyendo de incógnito, ayudado y protegido por algún miembro del Vaticano…
Charlotte, su mujer, fue su cómplice. "Charlotte lo sabía todo, nos cuenta, él le escribía cosas como…semana terrible, hoy tenemos que matar a cincuenta polacos, y ella le apoyaba y le animaba. En realidad ella es el corazón del libro, la verdadera protagonista. Quise entender cómo se puede amar a un nazi…". Y luego está el hijo, Horst, que ha luchado toda su vida por demostrar la inocencia de su padre, por blanquearlo. Tanto que, cuando leyó la frase con que termina el libro, pronunciada por su hija Magdalena: "mi abuelo era un genocida", la desheredó.
Esta cautivadora y frenética biografía de "RUTA DE ESCAPE", publicada por Anagrama, que con el acelerado ritmo de una novela de misterio repleta de espías, cazadores de nazis y oscuras fuerzas vaticanas, le ha llevado al autor diez años de intensa investigación: "Diez años de trabajo, nos dice, en los que he buscado documentos que exoneraran al personaje, pero no encontré ninguno".
Miguel Ibáñez. Librería en Alcañiz




