Los visitantes doblegaron al Alcañiz por 1-2 en un emocionante partido no exento de polémica
El Andorra asaltó la Ciudad Deportiva Santa María en el partido de la jornada de la Regional Preferente. Un gol en el último suspiro de Nacho Gómez dio la victoria por 1-2 al conjunto minero en el derbi bajoaragonés, que no se celebraba desde 2010. Los alcañizanos reclamaron insistentemente falta al portero en la acción del gol, pero el colegiado no vio nada y los tres puntos volaron hacia tierras andorranas. En la jugada anterior al gol definitivo Pelli cayó dentro del área visitante en una acción que pareció penalti claro. El árbitro no tuvo esa apreciación y lejos de pitar la pena máxima amonestó al jugador alcañizano por simular penalti.
El Alcañiz comenzó mucho mejor el partido, con más intensidad y bien asentado en el terreno de juego. A los cinco minutos, Miguel estrelló un cabezazo en la madera que pudo haber puesto el partido muy de cara a los locales. Pasaban los minutos y el Andorra seguía sin aparecer en el campo. Bogdan estuvo a punto de 'abrir la lata' al cuarto de hora, pero su disparo (un remate acrobático cayéndose) se marchó rozando el poste. Fue a partir de entonces cuando el Andorra reaccionó y equilibró el encuentro, que llegó al descanso con 0-0 sin más ocasiones destacables.
Los goles llegaron en el segundo tiempo
El inicio de la segunda mitad fue similar al de la primera, y el Alcañiz estuvo a punto de lograr el 1-0 a la salida de un córner. El derbi entró en ese momento en una fase de juego duro, con más parones que otra cosa debido a la intensidad de ambos conjuntos. Aunque el Alcañiz era el que había disfrutado de las mejores ocasiones, el Andorra se adelantó en el minuto 69 con un gol de César tras un balón largo a la espalda de los centrales. Lejos de desanimarse, los locales se fueron a la carga y encontraron su recompensa cuatro minutos después, cuando Lacueva cabeceó magistralmente una falta lateral al fondo de la red para poner el 1-1.
A partir de entonces ningún equipo consiguió imponerse y la igualdad fue dominante hasta el final del encuentro. Cuando el reloj estaba a punto de señalar el minuto 90, Pelli recibió dentro del área. Recortó para zafarse de su marcador, pero en la acción cayó al suelo en lo que pareció penalti evidente para todo el mundo... Para todo el mundo menos para el árbitro, que mostró la cartulina amarilla al alcañizano por simular. El Andorra, para el que el punto era insuficiente teniendo en cuenta sus aspiraciones de ascenso, se fue arriba con todo en los últimos minutos. Kike salvó al Alcañiz con una gran intervención, pero en el córner posterior los visitantes consiguieron hacer el 1-2 por medio de Nacho Gómez.
Cabe destacar que los alcañizanos reclamaron falta por agarrón a Kike en la acción del gol, pero el colegiado no tuvo esta apreciación. Fruto de esas protestas, el árbitro expulsó a un jugador del Alcañiz y dos más vieron la tarjeta amarilla. Con el pitido final los andorranos estallaron de júbilo y se llevaron los tres puntos de la Ciudad Deportiva Santa María en un intenso derbi, mientras que los jugadores alcañizanos terminaron abatidos e incluso alguno fue incapaz de contener las lágrimas.
El entrenador del Alcañiz, Alberto Portolés, valoró que las decisiones arbitrales "perjudicaron claramente" a su equipo. Pese a todo, se mostró satisfecho con la implicación de sus jugadores. "El equipo se ha vuelto a dejar alma, los chicos lo han dado todo. Ahora están destrozados, pero mañana cuando se levanten pensarán que esta es la línea a seguir", explicó al término del partido. El técnico del Andorra, Daniel Bruna, se mostró muy contento con el resultado pero no tanto con el juego de su equipo. "Tenemos que hacer las cosas mejor para no sufrir tanto para conseguir las victorias", destacó.
Con este resultado el Alcañiz queda 11º en la clasificación con 15 puntos, mientras que el Andorra sigue en la zona noble, 7º clasificado con 25 puntos.
Más allá del fútbol
El partido fue intenso en el campo, pero también caliente entre las aficiones. Muchos seguidores del Andorra se desplazaron hasta Alcañiz para alentar a su equipo. Pese al respeto mutuo entre ambas hinchadas durante el partido, al finalizar se produjeron hechos lamentables. Por un lado, uno o varios vándalos rompieron una luna del autobús que transportó a los aficionados del Andorra, hecho que condenaron tanto el Alcañiz C.F. como su entrenador en sus cuentas de Twitter. Asimismo, trabajadores del Alcañiz lamentaron daños en las instalaciones: al margen de la caída de la valla (que cedió fruto del éxtasis en la celebración del 0-1), notificaron que miembros de la hinchada visitante destrozaron los carteles con números que se utilizan a modo de marcador durante los partidos. Sin duda, ambos hechos lamentables que poco o nada tienen que ver con el fútbol.





Pueden enviar la secuencia del gol del alcañiz.
Gracias de antemano