Los Bonos de Comercio Rural de la Diputación Provincial de Teruel (DPT) llegan este año con novedades para ampliar el número de negocios que pueden participar. Farmacias —para la compra de productos no subvencionados—, talleres mecánicos, tiendas de ropa o de calzado podrán incorporarse a una campaña que, además, permitirá por primera vez que varios establecimientos de una misma actividad situados en una localidad de menos de 501 habitantes puedan beneficiarse de los bonos. La excepción serán los bares, que deberán continuar siendo de actividad única para poder adherirse.
El diputado delegado de Desarrollo Territorial, Javier Ciprés, y el director de Comercio y Desarrollo Territorial de la Cámara de Comercio de Teruel, Rodrigo Villarroya, han presentado este lunes la nueva edición de una iniciativa que comenzará en septiembre y que mantiene el objetivo de incentivar las compras en los pequeños municipios y contribuir al mantenimiento de sus negocios. La campaña de la de DPT de este año arranca con 63.000 euros para bonos y ha solicitado otros 100.000 para ampliar la partida
«Lo que queremos con estos bonos es impulsar el comercio en los pequeños municipios, que la gente compre en su pueblo», ha señalado Ciprés, quien ha incidido en la competencia que suponen actualmente tanto la compra por internet como las campañas de las grandes superficies.
Dos negocios de la misma actividad podrán acogerse al bono
Hasta ahora, si un pueblo contaba, por ejemplo, con dos carnicerías, ninguna de ellas podía participar en la campaña. A partir de esta edición ambas podrán acogerse a los bonos, aunque dispondrán de una cantidad inferior a la reservada para aquellos negocios que siguen siendo únicos en su localidad.
Así, un establecimiento único podrá mover hasta 10.000 euros en bonos, de los que 2.500 corresponden a la parte subvencionada por la DPT. Cuando haya más de un comercio de la misma actividad en la localidad, cada uno tendrá un límite de 2.500 euros, con 625 euros correspondientes a la bonificación. Los bares quedan fuera de esta ampliación y solo podrán participar cuando sean el único establecimiento de este tipo en el municipio.
Villarroya ha destacado que esta apertura permitirá que la campaña llegue a un abanico más amplio de actividades económicas. «Lo que queremos es apoyar todas las actividades que hay en el medio rural, que se mantengan, que crezcan, que den un servicio y que también mantengan población», ha concretado.
El responsable de la Cámara ha hecho hincapié en que la iniciativa dirigida a los municipios de menos de 501 habitantes permite actuar en torno al 83% de las localidades de la provincia. Mantener abierto un negocio, ha subrayado, no solo supone conservar un servicio, sino también sostener a una familia en el territorio y aportar actividad al municipio.
Bonos de 30 euros con un 25% de descuento
El funcionamiento para los consumidores se mantiene respecto a la pasada edición. Cada bono tiene un valor de 30 euros, pero el comprador paga 22,50, mientras que los 7,50 euros restantes los financia la DPT, lo que supone un descuento del 25%.
Los usuarios pueden seleccionar a través de la plataforma el establecimiento en el que quieren gastar los bonos y realizar después el canje presencial presentando su DNI. Los bonos pueden utilizarse de forma fraccionada y se establece una compra mínima de cinco euros para poder efectuar un canje.
Cada cliente podrá adquirir bonos hasta alcanzar un máximo de 420 euros, lo que equivale a 105 euros de descuento financiados por la institución provincial. La Cámara de Comercio se encargará de la gestión técnica y prestará asistencia a los establecimientos interesados en darse de alta o que necesiten ayuda durante el desarrollo de la campaña.
El plazo finalizará el 20 de noviembre, tanto para comprar como para canjear los bonos, aunque la adquisición podrá cerrarse antes si se agota el presupuesto disponible.
La DPT solicita otros 100.000 euros
La Diputación parte inicialmente de 63.000 euros destinados directamente a financiar el 25% de descuento, una cantidad que permitirá generar como mínimo 252.000 euros en compras. El impacto final puede ser superior, ya que los consumidores pueden realizar compras por un importe mayor al valor del bono utilizado.
Ciprés ha avanzado, no obstante, que el área de Desarrollo Territorial ya ha solicitado reforzar esta partida. En concreto, ha pedido al equipo de gobierno provincial que destine otros 100.000 euros. La decisión se tomará en septiembre y, por el momento, esta ampliación no está garantizada.
El diputado ha justificado la petición por la evolución de una campaña cada vez más demandada y por la ampliación de los establecimientos que podrán participar este año. De hecho, ha apuntado que inicialmente se había planteado una partida de 120.000 euros para esta edición, aunque finalmente se decidió comenzar con la misma cantidad que el año anterior y estudiar posteriormente una ampliación en función del ritmo de venta.
Desde que los Bonos de Comercio Rural comenzaron a desarrollarse en 2021, las compras realizadas al amparo de la iniciativa han generado un impacto de alrededor de 1,3 millones de euros en la economía de los pequeños municipios turolenses. Villarroya y Ciprés han animado tanto a los negocios como a los consumidores a participar para mantener el comercio local y los servicios en los pueblos.
Ciprés ha explicado, además, que la intención es adelantar el inicio de próximas campañas para dar más margen a los establecimientos de las localidades con menor población, que tienen menos capacidad para consumir rápidamente los bonos disponibles. El objetivo, ha concretado, es que el presupuesto pueda llegar también a los comercios de municipios de apenas 50 habitantes y que no quede absorbido en las primeras semanas por los negocios con mayor volumen de clientes.









