El salón del Castillo del Compromiso de Caspe se ha quedado pequeño este sábado. Decenas de personas han querido formar parte del nombramiento como Hija Adoptiva a la Hermana Carmen Murillo Viñas. La distinción, impulsada por el Ayuntamiento, ha servido para reconocer su implicación personal y social en la vida de los caspolinos desde que llegó con 18 años. "Se convirtió en un pilar fundamental del desarrollo educativo y social de nuestra localidad durante décadas. Ha dejado una huella imborrable en sucesivas generaciones, a quienes ha transmitido valores de integridad, esfuerzo y compromiso", defendieron.
Natural de Zaragoza, fue destinada a Caspe por primera vez en 1965 para cubrir una sustitución. Después regresó a Zaragoza, pero en octubre de 1970, volvió a la Ciudad del Compromiso, donde ejerció 55 años en el Colegio de Santa Ana. De hecho, de 2010 hasta 2024 fue directora y este sábado antiguos alumnos han querido estar allí para apoyar este reconocimiento. "Ha participado de forma activa y desinteresada en organizaciones como Manos Unidas o con las Cofradías de la Semana Santa y de esta última fue pregonera", remarcaron.

La Hermana Carmen Murillo no pudo estar presente para recoger el galardón por motivos de salud, pero si lo estuvieron sus dos hermanos y el resto de Hermanas de Caspe. Todas ellas, visiblemente emocionas, también formaron parte de los más de 50 años de quien fue y sigue siendo una caspolina más. "Solo nos queda agradecer a todos, en particular a la corporación municipal. Es un placer que hayan hecho a mi hermana Hija Adoptiva del pueblo después de tantos años trabajando aquí. Ya lo consideraba su pueblo, pero ahora todavía hay más motivos para que así lo sea", dijo uno de los hermanos.
En su labor docente se dedicó especialmente a la enseñanza, en concreto, a las matemáticas, física, química. Ayudó a sus alumnos a comprender los números, fórmulas y problemas, pero también a cultivar la disciplina, la curiosidad y el esfuerzo. "Los pueblos construyen profesoras que aportan, participan, ayudan, crean títulos y que dejan una huella que permanece. La hermana Carmen sin duda, ha dejado esta huella entre los ojos", valoró Antonio Guiu, concejal del Ayuntamiento de Caspe.
La jornada ha servido también para proyectar un vídeo en el que se ha repasado toda la trayectoria de vida de Carmen Murillo Viñas, que ha emocionado a más de uno.








