Desde que Castelnou recuperó su ronda jotera, octubre es parada obligada para todos los amantes del folclore aragonés. Este sábado la jota volvió a recorrer las calles del pueblo ya entrada la noche, en una cita que empezó antes de las 21.00. Por delante quedaban más de dos horas en la que unas 200 personas cantaron, bailaron y compartieron. Compartieron jota, vivencias y también ricas viandas que se prepararon los vecinos a base de dulces, salados, bebidas varias y también café porque el otoño entró de golpe.
La ronda empezó con el primer picoteo al que invitó el Ayuntamiento en el pabellón para coger fuerzas. El recorrido deparó una parada especial en el jardín donde Isidro Claver tiene su placa desde hace años en reconocimiento de su pueblo. Desde este sábado 17 de octubre, una nueva placa la sustituye y ahora el homenaje es para Isidro y su hija Lucía, "los mejores joteros de Aragón, orgullo de Castelnou". Los Claver agradecieron el gesto como mejor saben: cantando una jota a dúo.
Estuvieron bien acompañados por sus alumnos de Castelnou y La Puebla de Híjar, que les dedicaron una jota que habían compuesto para la ocasión. También por José Luis Urbén, que se desplazó desde Villanueva de Gállego. Acudió acompañado de parte de su gente, entre ellos, cantadores y tañedores que se encargaron de la instrumentación. La ronda contó con unos 40 joteros en cante, ocho tañedores y también una pareja de baile.
El broche a la ventosa y fría noche se puso pasadas las 23.00 con un canto grupal ante la hornacina del patrón San Valero.
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