Reina de Translop Alcañiz Club Patín: Alejandra Pradas Ramia

«La investigación en el deporte me interesa mucho y creo que es muy importante seguir apostando»
La anterior reina del Translop Alcañiz Club Patín, Cayetana Alquézar, «le vendió muy bien» la experiencia y, aunque, al principio dudada por la carga de trabajo con los estudios, Alejandra Pradas Ramia decidió apostar por ser la nueva representante del club. Siempre ha estado vinculada porque su hermano pequeño, Teo, lleva años jugando y, además, su madre estado como delegada del equipo. «Tengo muchos recuerdos buenos y me atreví. Mi presentación fue la primera así que llevo desde febrero asistiendo a los actos».
Es el verano de sus 18, aunque cumple los años en noviembre, y una de sus aficiones favoritas siempre ha sido estar rodeada de niños y de deporte. De ahí que le gustaba mucho la carrera de Magisterio, aunque se decantado por estudiar Ciencias de la Actividad Física del Deporte. «Estoy pendiente de si es en Lérida o Huesca, la ciudad de toda mi familia paterna». «De pequeña me acuerdo perfectamente pasarme el partido jugando con los niños y que los padres me dijeran que les daba un respiro», añade.
En un futuro se ve como profesora, al igual que su padre. «Es un trabajo que se que me va a gustar, pero sobre todo el ámbito de la investigación me interesa mucho», confiesa.
Le encantaría que sus clases fueran lo máximo prácticas posibles, aunque reconoce que en cursos como segundo de bachillerato es díficil porque el tiempo del que se dispone es poco.
No descarta volver al Alcañiz para trabajar en el instituto o donde surja. «Estoy encantada de regresar siempre a mi pueblo», concluye.
Reina Club del Alcañiz C.F. : Paula Ibáñez Borruey

«Mi madre ha hecho pañuelos personalizados para toda la familia. No nos perderemos nada»
Incluso se lleva los apuntes en el coche cuando va de camino a ver competir al Alcañiz C.F, el club de su hermano pequeño, Álvaro, y al que toda su familia baja a apoyar desde el minuto cero los sábados. «He terminado segundo de bachillerato y ha habido algunos fines de semana en los que no he podido asistir al partido. Me llevaba los apuntes para sentirme mejor, pero es verdad que costaba», (ríe). Paula Ibañez Borruey representará al Alcañiz C.F estas fiestas y lo va a hacer junto a una de sus amigas, Alejandra, aunque también poder hacer piña con el resto de compañeras.
Las fiestas coincidirán con los últimos días que resida en el pueblo, aunque tiene claro que seguirá bajando cada fin de semana. La alcañizana empezará la carrera de arquitectura en la Universidad de Zaragoza. «El 31 me mudo a la residencia y al día siguiente ya empiezan las presentaciones hasta ese mismo viernes, pero el ocho ya pretendo estar aquí para el chupinazo», reconoce.
Hace ya años que se interesó por el diseño y la nota que consiguió en la selectividad fue suficiente para poder entrar. Tiene en la capital familia y sabe que su madre la va a ir a visitar «un montón». También está interesada en cursar un Erasmus, ya que considera que es una oportunidad muy buena para salir fuera y aprender en otro lugar diferente.
A quienes les hace ilusión que sea reina de estas fiestas es a sus abuelos, que adelanta, van a ir a todo. Su madre ya ha preparado unos pañuelos personalizados para toda la familia durante los días festivos. «No nos vamos a perder nada, iremos en masa», concluye.
Reina de la Peña Taurina: Adriana Nassif Álvarez

«Siempre me ha gustado la idea de ser reina y cuando me lo ofrecieron este año no lo dudé»
La tradición familiar y el cariño por la Peña Taurina han llevado a Adriana a convertirse en reina de fiestas de 2026. Una elección muy especial para ella, ya que su madre y su tía también fueron reinas, y su abuelo, Miguel Nassif, llegó a presidir la peña entre 2014 y 2018. «Siempre me ha gustado la idea de ser reina y cuando me lo ofrecieron este año no lo dudé», explica.
Aunque reconoce que al principio pensó en la diferencia de edad, ya que tiene 21 años y cumplirá 22 en septiembre, tenía claro que era una oportunidad que no quería dejar pasar. «Si no lo hacía ahora me arrepentiría», asegura.
Su relación con la Peña Taurina viene de toda la vida. Recuerda con cariño las corridas de toros y los momentos compartidos en la peña con su hermano. Una afición que, según cuenta, nació con sus abuelos.
Representar a una peña con tanta historia supone para ella «un honor». Además, destaca el esfuerzo de su familia durante los preparativos, ya que hacen un trabajo que considera «impresionante» y que les permite vivir momentos muy especiales.
Tiene muchas ganas de disfrutar de la corrida de toros, donde tendrá la oportunidad de entregar las flores a los toreros como reina. Estudia un grado superior de automoción, una pasión que comparte con el mundo del motor y que le gustaría convertir en su futuro profesional, queriendo ser profesora de mecánica. Eso sí, tiene claro que su vida está en Alcañiz: "Aquí está mi familia, mi casa y mi vida".
Para su reinado solo espera una cosa: disfrutar cada instante. «Es una experiencia que no se vive dos veces», afirma, con la ilusión de guardar para siempre los buenos momentos.
Reina Asociación del Cachirulo: Inés Quílez Egea

«Soy jotera de nacimiento. He crecido escuchando el sonido de la música en todos los rincones»
En los primeros recuerdos de la infancia de Inés Quílez Egea el sonido de la música ya resuena en su cabeza. Su padre empezó a tocar la bandurria gracias a Ángel Orrios y, a partir de ahí, empezó el vínculo de toda la familia con la jota y la asociación del Cachirulo. Inés toca la guitarra, su hermano la flauta travesera, la madre la guitarra y su padre la bandurria, acordeón, y laúd, entre otros. «Es profesor de jota en muchos pueblos y siempre lo he visto en casa. Ahora he terminado el conservatorio y me encanta todo lo que tenga que ver con este mundo», reconoce.
La alcañizana considera que poco a poco se está perdiendo la tradición por la jota y que una de las formas para poder recuperarla es que desde pequeños los padres apuntaran a sus hijos a bailar, cantar o tocar. «Es una pena y, al final, es muy bonito recorrer los pueblos. Se está perdiendo la esencia de transmitirlo entre padres a hijos», defiende.
Actualmente, está estudiando en Alcorisa el grado medio de Personas en Situación de dependencia y la idea es después cursar el superior de Educación Infantil y en un futuro especializarse en la música. «Me encantaría ser profesora de aquí y siempre he defendido que me quiero quedar en Alcañiz. Es donde está mi familia y quiero que mis hijos tengan la misma infancia que yo», añade.
Inés Quílez ya tiene experiencia saliendo en las carrozas, de hecho, de pequeña ya participó al igual que el año pasado junto con la peña La Bota. «Me lo pasé muy bien e iba disfrazada de Avatar. Creo que es un día muy bonito para salir, sobre todo los jóvenes, porque no se pueden perder estas tradiciones», concluye.
Zagalicas Reales: Paula Pallás y Valeria Manero

«Llevamos todo el mes preparando la carroza del Cachirulo. Va a ser nuestro acto favorito»
Están a punto de vivir una experiencia que seguramente recordaran siempre y en casa los preparativos ya casi están listos. Paula Pallás y Valeria Manero serán las protagonistas más pequeñas de estas patronales, pero no por ello las que menos ganas tienen de vivirlas por todo lo alto. Se conocen desde hace años cuando iban juntas a ballet en la academia de Concha Lasso. Además Valeria cuenta con la experiencia de su hermana que ya lo fue Zagalica el año pasado. «Le acompañé a todos los actos e, incluso, salí en la carroza del Cachirulo», recuerda.
La asociación es una de las más activas durante las fiestas y una de las actividades que más le gustó a Paula fue la de los disfraces y optó por la opción de roquera y Valeria de cubata. «No un disfraz como todos imaginan. Es un cubo y una bata» (ríe).
Las dos acudieron con sus madres a la redacción de La COMARCA y no dudaron en hacerlo con la camiseta y el pañuelo que las representa y hablar de cómo están viviendo el mes previo a la presentación y reinado. Aseguran que tienen nervios, pero que la ilusión compensa a todo el trabajo que sus familiares hacen para que no falte detalle. «Llevamos más de un mes preparando la carroza. Creemos que va a ser nuestro acto favorito», reconocen.
Valeria va a empezar en septiembre tercero de primaria y Paula quinto, pero ya tienen una idea de lo qué les gustaría dedicarse en unos años. A Valeria le encanta la asignatura de plástica y no descarta ser pintora y Paula tiene dudas entre diseñar casas o ser profesora de primaria.
Reina Sportin Alcañiz C.F.: María Lorenzo Lliso

«Quise centrar mis estudios en la rama de la sanidad porque me encanta ayudar a los demás»
Vive en La Codoñera, pero mantiene un estrecho vínculo con Alcañiz y el Sportin, el club que estos días festivos va a representar. Su madre es de Valencia y cuando se mudó a vivir al Bajo Aragón Histórico conoció a Marisol Catalán y desde entonces la considera como su tía. «Tengo relación desde que soy pequeña y me propuso la idea. Al principio me daba muchos nervios, pero ahora ya estoy afrontándolo con mucha ilusión».
Está estudiando auxiliar de enfermería y en septiembre empezará las prácticas en el nuevo Hospital de Alcañiz hasta enero. «Siempre me ha gustado mucho todo lo relacionado con el tema de la salud y ayudar a los demás. Es un año de estudio entero y al siguiente se realizan las prácticas», explica. Su idea es seguir en la rama sanitaria y si es posible quedarse a vivir en Alcañiz.
Reside en La Codoñera, y aunque en su localidad no hay reinas de fiestas, sí que se celebran los quintos con una amplia programación y hoguera incluida en la plaza . «Me toca serlo en enero y el reinado me servirá para conocer un poco de cómo será la experiencia en mi pueblo», defiende.
La familia vive en La Codoñera, pero se mueven entre los dos pueblos. También suelen acudir a Puçol (Valencia), la ciudad en la que nació Cintia, su madre. «Solemos ir para Navidad y verano. Ahí se está muy bien y disfrutamos mucho», concluye.
Reina Asociación de Rumanos del Bajo Aragón: María Tudurache

«Va a ser una experiencia mágica, al igual que la vivió el año pasado mi hermana melliza»
Es pensar en las fiestas del año pasado y a María Tudurache enseguida se le aparece una sonrisa de oreja a oreja. Su hermana melliza, Giorgiana, fue la encargada de representar a la asociación de Rumanos del Bajo Aragón y ahora es su turno. «A mis padres siempre les ha gustado que las dos seamos iguales y que cada una disfrutara de su momento», reflexiona.
Su hermana define la experiencia como «mágica y el momento de su vida» y quiere que a ella le suceda lo mismo. «Creas muchas amistades con gente que al principio no conoces», añade. Solía acompañar a Giorgina a los actos de por la tarde y ya conoce un poco cómo son las fiestas por dentro. «Mi madre está estresada porque quiere llegar a todo y mi padre algo más relajado, pero los dos están muy emocionados de que sea la representante de la asociación de Rumanos del Bajo Aragón», explica.
La entidad con 45 miembros está presidida por su padre, Giani Tudurache por lo que la experiencia todavía es más emocionante para toda la familia. «Somos una asociación que trabajamos por mantener nuestras costumbres y queremos mantenernos unidos».
Las dos se han ido a estudiar juntas porque, aunque María podría quedarse para cursar el grado de Administración y Finanzas aquí no imagina vivir sin su hermana. «Me hubiese resultado muy difícil y al final hemos volada juntas». A pesar de ello, regresan siempre que pueden a Alcañiz porque se sienten dos más del pueblo. «Me encanta poder disfrutar tanto de las tradiciones de España como las de Rumanía. Es como tener una doble experiencia», concluye.
Reina de la Asociación de Personas Mayores: Marisol Aznar Lucea

«Gracias a los quintos de Pueyos y el Hogar del Jubilado hemos forjado una gran amistad»
Marisol Aznar Lucea llega una mañana de miércoles a la redacción de La Comarca y lo hace con una energía que desborda por ahí donde pasa. Está orgullosa de ser la cara visible de la asociación de las Personas Mayores de Alcañiz, la ciudad que le ha visto regresar siempre que ha podido y lo demuestra cada vez que habla de ello.
A los 18 años se conoció en Cretas con su marido y la vida los llevó a vivir a Martorrell en Barcelona. «Hemos pasado aquí mucho tiempo y tenemos nuestro trocito de vida en Alcañiz y Cretas», defiende.
Descuenta los días para que lleguen las fiestas, las que asegurada ha visto cambiar y a las que ha acudido siempre. «Veníamos con mis padres y tratábamos de estar toda la semana aquí, ahora estando jubilados no nos la perdemos y desde que mi marido quinto en Pueyos hace 15 años la relación con los amigos todavía es mayor», confiesa.
A partir de ahí, empezaron a venir cada vez más y conocieron el Hogar del Jubilado, un lugar en el que «les han acogido como a dos más y en el que pasan muy buenos momentos. Todo lo que organizan y podemos ir no dudamos». (ríe). Les encanta bailar, viajar y siempre que están en Alcañiz van a comer fuera de casa para descubrir nuevos lugares.
De estas fiestas, uno de los actos que mayor ilusión le hace es el de las carrozas del martes porque sus nietos se han guardado ese día para poder verla. «No tengo carroza, pero seguramente iré como el año pasado en limusina, reconoce.
Lola Otero fue la anterior reina y ya le ha contado «la gran experiencia que vivió» rodeada del resto de jóvenes. «No dude en aceptar porque hay que disfrutar de estos momentos».







