Valdealgorfa es otra de las localidades que se despierta de la pesadilla que supuso la tormenta del domingo. Allí descargaron dos fenómenos diferentes aunque con la misma virulencia. En apenas unos minutos los pluviómetros contabilizaron más de 60 litros por metro cuadrado que llegaron acompañados de fuertes rachas de viento y granizo de tamaño considerable. Desde el Ayuntamiento fijan las primeras estimaciones en los caminos, campos y también en viviendas en las que también entró agua.
Desde UAGA confirman que hay daños en al menos 900 hectáreas del término municipal de la localidad. Allí, la producción ecológica se ha visto gravemente afectada por el episodio de granizo, con importantes daños en los cultivos de nogales y frutales, y muy especialmente en el manzano, cuyas producciones han sufrido las consecuencias del temporal. "El 50% de la almendra se ha perdido y en olivar, la pérdida ronda entre el 30 y el 50%, hay que seguir contabilizando, pero hay suelos llenos de oliva caída", lamenta la alcaldesa, Reyes Gimeno, que asegura que el pueblo saldrá adelante: "se recogerá lo que se pueda y seguiremos luchando, hay que tirar para adelante".
Para comenzar a definir un balance de lo sucedido, este lunes se celebró una reunión a las dos de la tarde en la que poner en común toda la información recogida durante la mañana. La primera decisión fue solicitar ayuda a la DPT para contar con maquinaria que arregle los caminos, muchos de ellos "impracticables y destrozados". Esta actuación es la que más urge para permitir a los agricultores poder seguir con su trabajo en un pueblo con el grueso de su economía basada en el sector primario.
A nivel particular, son muchos los agricultores que durante este lunes han ido a su campo a contabilizar desperfectos. Se esperan pérdidas en las almendras y las olivas que ya colgaban de los árboles, ya que, en muchos casos, las parcelas quedaron completamente anegadas, arrastrando el fruto e imposibilitando la posterior recogida.
El agua llegó a alcanzar tanta fuerza que este lunes el túnel del equinoccio -aún en obras- amaneció con las vallas ancladas en hormigón y las chapas metálicas arrancadas de cuajo. Todo el interior quedó lleno de troncos y ramas arrastradas por la fuerte corriente.
Corrimiento de tierra en la T-710 y daños en caminos
Preocupan también los daños en los caminos en una localidad que es eminentemente agrícola. «Hay algunos vecinos que, con sus propios medios y sus manos, están intentando despejar zonas afectadas porque para nosotros son fundamentales», añade la alcaldesa, Reyes Gimeno.
A todo ello se suman también los desprendimientos de barro y rocas que se desplazaron sobre la T-710, la vía que une la localidad con el cruce junto al polígono Las Horcas en la N-232.
Daños en caminos por el paso de las tormentas./ CEDIDAS
Afecciones en prácticamente todo el pueblo
La cercanía de las dos tormentas en el tiempo dejó una gran cantidad de agua dentro de las propias viviendas de la localidad. Gimeno confirma que el agua entró en muchos bajos y que en otras muchas casas continúan las goteras. «Los sumideros de las terrazas no daban abasto. Muchos vecinos están ya en contacto con sus seguros para poder ir arreglando los desperfectos», añade. Además, también se ha visto afectado el Hotel Palacio Barón de Andilla. En algunos puntos alcanzó una altura de 1,20 metros, además de recorrre el pueblo con una fuerza que llegó a partir -que no a arrancar- troncos de grandes olivos.
En cuanto a las instalaciones públicas, el agua entró en el consultorio médico y levantó las tapas de varias alcantarillas que este lunes han aparecido a varios metros de distancia. «Seguimos buscando alguna que nos falta para poder volver a colocarla», reconocía la alcaldesa. Se libró, sin embargo, el edificio de la escuela. «Acabamos de terminar las obras porque había daños en el tejado y no ha habido afecciones, si no hubiese estado arreglado, habría sido una catástrofe», añade.
UAGA demanda ayudas
En un comunicado sobre las afecciones que se han dado en el campo, el sindicato agrario UAGA pide que, en aquellos cultivos asegurados, las indemnizaciones se correspondan con el porcentaje de daño real existente en las parcelas y producciones.
Asimismo, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón reclama al Gobierno de Aragón una interlocución urgente para abordar la situación de las explotaciones afectadas y estudiar la puesta en marcha de medidas de apoyo, ya sean ayudas directas o mecanismos de compensación e indemnización para aquellas producciones que no puedan quedar cubiertas por los seguros agrarios.
UAGA considera además necesario que las zonas afectadas sean tenidas en cuenta como zonas prioritarias en futuras líneas de ayudas y medidas de apoyo, dada la magnitud de los daños ocasionados y el impacto que estos episodios meteorológicos tienen sobre la viabilidad de las explotaciones agrarias.

















