Manuel Royo y José Miguel Asensio se estrenan este año al frente de la Coordinadora de la Semana Santa de Calanda con varios objetivos
Jugaron al fútbol en el Calanda desde pequeños -aunque se llevan unos añitos- y, como jóvenes activos e implicados en la vida del pueblo, se conocían de siempre. Son los dos del Nazareno y han tocado en el grupo de tambores y bombos.
Manolo Royo y José Miguel Asensio, nuevos presidente y secretario de la Coordinadora de la Semana Santa de Calanda respectivamente, han forjado una amistad con los años que ahora se convierte en la mejor aliada para afrontar un nuevo reto, el de trabajar juntos para seguir haciendo grande la Semana Santa calandina y su tradición en torno al toque del tambor y el bombo. Con caracteres muy distintos e ideas políticas totalmente opuestas se complementan a la perfección; como ya lo han hecho durante casi veinte años.
José Miguel no olvida que la oportunidad de dedicarse al trabajo que le ha apasionado hasta su prejubilación el año pasado se la dio Manolo. «Yo estaba trabajando en el polideportivo municipal y Manolo me ofreció la posibilidad de pasar a Cultura y Turismo. Acepté y he estado como técnico municipal del área casi 20 años, en el CBC», dice. «Sabía que valía para eso. Primero, por el amor que le tiene a Calanda. Y segundo, por su capacidad de trabajo», reconoce Manolo, que no oculta que, cuando llego a la alcaldía, mucha gente pensó que despediría a Asensio. «Pero somos de los que creemos que la política no separa a las personas», señalan los dos más que convencidos.
Sentados en el despacho del polideportivo, recuerdan que ese mismo escenario marcó un antes y un después en su relación. A partir de aquella propuesta laboral, la confianza que depositaron el uno en el otro les ha llevado a pasar buenos momentos y convertirse en grandes amigos. Meriendas, almuerzos, viajes, largas conversaciones y juergas. Y no solo por Semana Santa; también durante todo el año.
Fue en uno de los almuerzos de la cofradía del Nazareno cuando Juan Herrero, Hermano Mayor y buen amigo de ambos, les propuso recoger el testigo de Paco Navarro y Julio Ramos al frente de la Coordinadora. Ellos habían manifestado su intención de no volver a presentarse y hacía falta gente que diera un paso adelante. «La verdad es que no lo pensamos mucho. Tenemos tiempo y nos gusta», subrayan. No hubo más candidaturas y consiguieron la mayoría de votos favorables para iniciar un camino que comenzó tras las fiestas del Pilar.
Coinciden en que su principal objetivo en los próximos cuatro años es implicar a todas las cofradías en la Coordinadora, que se sientan parte activa, «porque lo son». «Que las decisiones se tomen entre todos y que todos los representados aquí asumamos esas decisiones como propias y las defendamos», dicen a la par. Para ellos, es muy importante llegar a acuerdos en asuntos relevantes y también polémicos porque -no lo ocultan-, todo lo relacionado con la Semana Santa es de vital importancia para los vecinos. «Es lógico en una tradición tan arraigada y especial», señalan.
Reconocen el trabajo de sus antecesores y subrayan cómo ha cambiado la Semana Santa, sobre todo a nivel organizativo. El silencio, la vestimenta y el respeto son algunos de los logros conseguidos en las últimas décadas.
Pero quedan tareas pendientes y una de ellas es mitigar en la medida de lo posible los efectos negativos que generan las grandes aglomeraciones, por ejemplo, en la salida de la iglesia para las procesiones.
Desde hace semanas, Manolo y José Miguel se están reuniendo con los grupos que participan activamente en los actos: los putuntunes, los cocoteros, el grupo de cornetas, las hebreas y sibilas... «Queremos que nos cuenten sus necesidades, sus quejas, si creen que se puede mejorar algo relacionado con sus diferentes papeles… Y hacerles saber que son absolutamente necesarios», aclaran. De momento, están satisfechos y se sienten respaldados.
También en esta nueva etapa quieren revitalizar la página web de la Semana Santa y su presencia en las redes sociales. Han creado página oficial en Facebook, perfil en Twitter y se han propuesto actualizar con periodicidad la web para que no pare la actividad en todo el año. Para ello cuentan con el Comunity Manager calandino Víctor Escuín. «Nos lo dice él y es verdad. Tenemos un producto que se vende solo y tenemos que aprovechar todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance», dice Manolo.
Antes de terminar la conversación es inevitable que expliquen cómo viven ellos la Semana Santa o, al menos, como la han vivido hasta ahora. Para Manolo, los años como alcalde fueron diferentes. Cambió la túnica por el traje de chaqueta y el bombo, por el bastón de mando. Pero cuando acabó aquella etapa todo «volvió a la normalidad». Si hay algo que le emociona de la Semana Santa de su pueblo es cómo vive la procesión del entierro del Sábado Santo. «No solo la procesión en sí, sino los momentos previos. Como nos preparamos en casa toda la familia para salir», relata.
Asensio, por su parte, ha dedicado los últimos veinte años a la organización, protocolo y atención a los medios en la Rompida. Ahora, volverá a sacar la túnica morada. No obstante, su cita favorita es la del Vía Crucis del Jueves Santo por la noche. «Me fascina la desorganización organizada que hay y como se vive», subraya. En el cese, sustituirá a Navarro y leerá la oración para terminar el toque.




