Pues bien, atónitos lectores, esta que les cuento es la historia de una princesa de la nobleza rural de los Cárpatos que llevaba una férula ajustada con tornillos y correas en la pierna izquierda. También es la historia de un peluquero escultor de caballos, de barba frondosa abierta en dos alas, que creía haber inventado el carrousel -nuestros caballitos de feria-. Así mismo, es la historia de un factor de comercio, también de barba frondosa en dos alas, que se creía hijo del emperador Maximiliano. Y, sin olvidarnos, de la historia de un cocinero hablador y marrullero que salvó de morir a todo un dictador. El peluquero inventor de barba frondosa termina sus días envenenado y su cadáver es lanzado al fondo de un río. El factor de comercio de barba frondosa termina los suyos frente a un pelotón de fusilamiento. Y el cocinero hablantín tiene su fin arrastrado por una embravecida corriente de lluvia, en un lamentable estado de ebriedad.
En realidad, todo empieza en 1905 en la aldea rumana de Siret, entonces territorio del Imperio Austrohúngaro, y acaba, aunque parezca difícil creerlo, en Managua (Nicaragua) en 1917, bajo la ocupación militar de los Estados Unidos, con una conspiración de final inesperado.
Pero, todavía hay más. Porque "EL CABALLO DORADO", que es el título de esta adictiva y sorprendente novela, es también la historia de un carrousel llegado tras un largo viaje por mar a Nicaragua, y con el que la princesa, aquella de la férula en la pierna izquierda, fue después de pueblo en pueblo, hasta que los caballos de madera fueron cada vez más venidos a menos por el paso del tiempo.
SERGIO RAMÍREZ (1942), el gran escritor centroamericano galardonado con el Premio Cervantes (y al que estuvimos a poco de tener en Alcañiz de no ser por una repentina enfermedad), despliega toda su maestría narrativa-que es mucha, lo asevero- en esta novela de alta literatura a medio camino entre el relato de aventuras y el de enredos, intrigas palaciegas y moderna picaresca: plena, toda ella, de humor y de imaginación.
A la manera de Günter Grass en "El rodaballo" o de Mújica Laínez en "El escarabajo", podemos decir que el verdadero protagonista de esta deliciosa novela es ese famoso carrousel que desde una Europa que ya no existe viaja hasta una Nicaragua convulsa para cumplir el sueño inverosímil de un inventor que inventó lo que estaba ya inventado.
Me uno a Carlos Zanón cuando afirma que RAMÍREZ es uno de los máximos referentes literarios, morales y políticos de la literatura en español; ahora que tenemos tan pocos de ellos, quizás sea urgente leerlo.
Miguel Ibáñez. Libreria de Alcañiz
El caballo dorado
RESEÑA. Pues bien, atónitos lectores, esta que les cuento es la historia de una princesa de la nobleza rural de los Cárpatos que llevaba una férula ajustada con tornillos y correas en la pierna izquierda




