Los sonidos de las paladas de tierra sobre un ataúd no se olvidan nunca…". Es cierto. Sobre todo, si al que entierras en un misérrimo cementerio es a tu abuelo. Sobre todo, si al que entierras es a uno de los últimos que han vivido en un "mundo milenario que ya no ha de volver", uno de los "últimos protagonistas de un modo de ser, de comportarse y de interrelacionarse". Y, además, con la duda de si lo "estamos haciendo con la dignidad que se merece"…
CARMELO ROMERO (Pozalmuro, Soria, 1950) es un buen escritor, además de historiador, buena parte de su producción narrativa -entre la que destaco "Calladas rebeldías"- y de sus investigaciones históricas transcurre, esencialmente, en el mundo campesino de la España interior; tema que domina y en donde se desenvuelve magistralmente. Su escritura fresca y sencilla y sabia, hace que la lectura de sus libros constituya un auténtico placer.
Lo último que ha salido de sus manos, y que hoy os recomiendo, lleva como título "EL FIN DE UN MUNDO": maravillosa mezcla de novela y de libro de historia (no confundir con la actualmente degradada Literatura Histórica). En ella se nos habla de la desaparición de un mundo -y de quienes lo habitan- a través de las voces de dos de sus protagonistas. Son Manuela y Antonio quienes relatan a un escritor "urbanita" de visita en el pueblo los entresijos de la vida rural y campesina, al tiempo que este les comparte a ellos su mirada sobre alguno de los episodios más relevantes de la historia de España de los dos últimos siglos. Así, entre los tres, van dibujando el auge y ocaso de una forma de vida que morirá junto a quienes la han protagonizado.
No sé, amigos lectores, si todo esto será ya suficiente para atraer vuestra atención; pero si no fuese así, os puedo añadir un breve comentario de Julio Llamazares: el gran "Julio Caro Baroja explicó… que en cinco mil años el mundo apenas cambió hasta que en el siglo XX Europa pasó de un mundo agrario y tradicional a otro industrial y moderno. En esa quiebra se sitúa este relato que cuenta el final de un mundo y el alumbramiento de otro y el desvalimiento y el desconcierto que ha producido en varias generaciones de europeos".
O también, otro de nuestra Irene Vallejo: "CARMELO ROMERO… se convierte en cronista de esa milenaria vida campesina que, en el transcurso de apenas unas décadas de arrebatado vuelo a la modernidad, hemos dejado despoblada y en naufragio… con inagotable sabiduría y sensibilidad, da voz a los hombres y mujeres fronterizos, testigos de una gigantesca revolución acelerada".
Y yo no puedo añadir más…, quizás que estamos ante una pequeña joya? Sí, lo creo.
Miguel Ibañez. Librería de Alcañiz
El fin de un mundo
Los sonidos de las paladas de tierra sobre un ataúd no se olvidan nunca…". Es cierto. Sobre todo, si al que entierras en un misérrimo cementerio es a tu abuelo




