"¡Oh! ¡Cómo se parece esta primavera de amor a la incierta gloria de un día de abril!"... Todo devoto de Shakespeare conoce estas palabras —de Los dos hidalgos de Verona— y, si yo tuviese que resumir mi novela en una sola línea, no lo haría de otra manera. Con esta confesión presenta el genial escritor catalán Joan Sales (1912-1983) la que, según los entendidos, es la mayor novela española de la Guerra Civil y que podría situarse entre las mejores de la narrativa europea del siglo XX: Incierta gloria.
En una nueva edición, impecablemente traducida por Gonzalo Torné, la editorial Anagrama nos vuelve a dar la oportunidad de leer esta maravillosa historia de juventud, amistad y amor, que florecen en medio de la infamia de la Guerra Civil. Con varios premios y un proceso de edición complejo y escalonado a causa de la censura franquista (se editó en 1956 y fue completada en 1971), esta gran obra marcó, sin duda, la vida y la producción del escritor barcelonés.
Además de escritor, Joan Sales i Vallès fue poeta, traductor y editor; era también comandante del ejército republicano cuando atravesó la frontera francesa en 1939 camino del exilio. Falleció en Barcelona a los 70 años de edad.
Dividida en tres partes, las dos primeras en forma epistolar, empieza con Lluís de Brocà escribiendo desde las trincheras de un pueblo bajoaragonés ("Estos paisajes del Bajo Aragón son dolorosos") a su hermano, mientras su compañera Trini, desesperada por la frialdad de las cartas que recibe, se confía a Juli Soleràs, el enigmático y provocador antihéroe dostoievskiano que fascina a todos.
En la tercera parte, el seminarista Cruells recuerda, desde la inmediata posguerra, los años perdidos y la figura de Soleràs, verdadero protagonista de la obra: un ser contradictorio, cínico y desmesurado. Sales logra que las voces de sus personajes, entre el idealismo y el desencanto, entre la fe y su pérdida, nos envuelvan con su inteligencia, su humor y su desesperación.
Incierta gloria explora un tiempo convulso y nos enfrenta con un mundo donde la juventud se encara a la incertidumbre y la gloria se desvanece tan rápido como aparece —nos dice el crítico Humberto Vela—. A través de sus personajes, explora las pasiones románticas, fraternales y políticas de jóvenes que se ven cuestionadas y diluidas por la violencia y el caos de la guerra. Una imagen que evoca un paisaje desgarrado por el horror, pero también iluminado por destellos de humanidad y resistencia. Es una historia que nos recuerda la fragilidad de la vida y la fuerza del espíritu humano para enfrentar los desafíos más grandes.
"La fuerza de Incierta gloria, nos dice Juan Goytisolo, sobrevive al paso del tiempo y puede leerse hoy con la misma intensidad con la que fue escrita". Os animo a ello.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




