La presentación de las Reinas y del Mantenedor fue la antesala de las fiestas. ¿Cómo está el ambiente a días previos?
Hay mucha expectación. Al final son los días grandes del municipio. La gente del campo y de la agricultura está trabajando sin descanso para intentar recoger la cosecha y no tener que volver al campo a mitad de las fiestas. También estamos mirando al tiempo, porque si hace bueno todo sale mejor y se desarrolla con mayor normalidad. Queremos que lleguen esos días y que la gente disfrute mucho y salga a disfrutar de los actos y a convivir. Es importante contar con unos días fuera de nuestras obligaciones diarias y poder disfrutar en familia y de los amigos.
Son las últimas fiestas de esta legislatura. ¿En qué aspectos se ha trabajado para mejorarlas durante estos ocho años?
Las fiestas del Pilar siempre han tenido una gran tradición en el municipio y muchos de los actos que se celebran son prácticamente los mismos, porque así tiene que ser. Dentro de nuestras competencias hemos intentado darles más importancia y valor e incluso traer espectáculos mejores, con un coste económico mayor. Por eso implantamos la pulsera de fiestas en la que establecemos una pulsera de 20 euros, que incluye todos los espectáculos nocturnos y musicales. Tengo que decir con contundencia que los espectáculos que traemos al municipio son mejores, la gente los disfruta mucho y se lo pasa muy bien.También me gustaría destacar la entrega de la Calandria, con la que todos los años reconocemos a un colectivo o a personas que han hecho un bien por el municipio. Personalmente, me siento muy satisfecho, sobre todo por haber dado un mejor contenido y un mayor valor a los actos, los eventos y las orquestas. La gente se va satisfecha y contenta.
¿Cuánto dinero invierte el Ayuntamiento de Calanda en la organización de las fiestas?
Unos 110.000 euros. A eso, hay que sumar la pequeña aportación que hace cada vecino con la pulsera de 20 euros. Al final, con esa colaboración público-privada, queremos dar a nuestros vecinos lo mejor, y lo mejor cuesta un dinero importante. Por eso reclamamos ese apoyo a la ciudadanía, que lo hace gustosamente
Este año repite el grupo Puro Relajo. También Picoco's Band, una de las bandas que ya tiene su casa en Calanda y con cuyos miembros mantienes una relación personal.
Sí. Los conocí en Madrid y han venido unas tres, cuatro o cinco veces a Calanda. La gente me los reclama y tengo que decir que es una banda que vale la pena. Son muy atractivos para la población en general. Más allá de la amistad, me agrada que venga gente de este tipo, que se involucre tanto y con la que todos nos lo pasemos bien. Y de Puro Relajo, ¿qué decir? Lo trajimos el año pasado y fue todo un espectáculo. Será el sábado a las ocho de la tarde y sé que va a estar todo lleno.
Otro de los protagonistas de las fiestas es el Mantenedor y en esta ocasión es Tomás Redondo, ¿Por qué?
El Mantenedor siempre es una persona que, por un motivo u otro, ha tenido una relación muy directa con el municipio. Tengo que decir que todos los Mantenedores que hemos elegido han sido, cada uno con sus peculiaridades, gente enamorada de su pueblo y que se siente muy identificada con Calanda. En este caso, Tomás fue profesor mío y de mucha gente del municipio y es una de esas personas que todos guardamos en la memoria. Estuvo ya el día de la presentación y ahora va a venir todos los días. Podremos disfrutar con él y toda su familia. Es un reconocimiento bonito del pueblo hacia una persona que tuvo la suerte de ser profesor aquí durante un tiempo. Que tantos años después la gente te reconozca, quiera estar contigo y muestre su cariño dice mucho de una persona.
Uno de los actos más significativos de las fiestas de Calanda es la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar del día 12. El año pasado tuvo que trasladarse a la iglesia por el tiempo, pero igualmente nadie se lo pierde.
Es el momento cumbre de las fiestas. Ojalá este año el tiempo nos dé una tregua, aunque sea solo durante las fiestas, y podamos hacer la ofrenda en la plaza de España con todo su esplendor. Hay mucha gente que colabora en la recepción de las flores, las corta y las coloca. Es un acto muy simbólico, muy bonito y emotivo. Quizás hace unos años era un acto más propio de gente de una cierta edad, pero ahora vemos cómo los jóvenes se involucran muchísimo y participan. Pueden salir por la noche, pero por la mañana, cuando acaba la misa, ves a todo el mundo allí con su ramo de flores. Es un acto espectacular y ojalá este año podamos celebrarlo en la plaza de España.
Como alcalde y también vecino de Calanda, ¿cómo se vive en tu casa ese momento previo?
Ese día toca madrugar. También es verdad que, por mi condición de alcalde, tengo varias entrevistas con los medios de comunicación y desde muy pronto por la mañana ya estamos levantados.Vestimos a nuestra hija pequeña, mi mujer también se viste y yo hasta ahora también, aunque no se todavía qué voy a hacer este año. Hay mucha expectación porque es el día más grande para los calandinos junto con el Viernes Santo. Estamos contentos de poder disfrutarlo en familia y amigos.







