Se dice que después de leer la polémica novela corta de Lev Tolstói, "Sonata a Kreutzer", el zar Alejandro III confesó a su círculo cercano que se compadecía de "la pobre esposa" del escritor. Al fin y al cabo, el libro, que había causado sensación, se había leído en clave autobiográfica.
Mal asunto —nos dice el crítico Ángel Mora—, porque el protagonista del relato apuñala a su mujer cuando la encuentra engañándole con otro hombre. La verdad, sin embargo, es que Tolstói ideó la trama de esta nouvelle varios años antes de su matrimonio con Sofía.
Si Lev, por tanto, puso algo de él mismo en el pensamiento del protagonista, no tenía nada que ver con su relación conyugal. Pero resulta que, a lo largo de los años, tal vez sí que tuviera algo que ver. Prueba suficiente es la angustiosa huida en la que el genio se embarcó los últimos días de su vida. Una noche abandonó Yásnaia Poliana, la hacienda que le había visto nacer, para poner entre su esposa y él cuantas más verstas mejor.
La cosa sucedió así. La noche del 27 al 28 de octubre de 1910, Lev Tolstói se desvela por un susurro en su estudio: su esposa Sofía está curioseando una vez más entre sus papeles, seguramente en lo último que ha escrito en su Diario. Cansado de una vida conyugal mutuamente tormentosa y de una familia envenenada por sospechas, celos y rivalidades, decide, de una vez por todas, huir en plena noche.
El autor de "Guerra y paz", acompañado de su hija y su médico, emprende un viaje que acaba en una estación perdida del sur de Rusia. Ese gesto, mezcla de renuncia moral y huida desesperada, es el punto de partida del periodista, ensayista y novelista italiano ALBERTO CAVALLARI (1927-1998) para construir un relato sobre la imposibilidad de escapar de uno mismo: "LA FUGA DE TOLSTÓI". Un portentoso ensayo documental que ahora se ve recuperado en una nueva edición por el sello Rosita y Amparo.
Inspirándose en los diarios y cartas del propio Tolstói y en las memorias de sus allegados, CAVALLARI reconstruye en esta obra de extraordinaria intensidad los días de la huida que terminan en la remota estación de Astápovo, donde el genial escritor murió el 7 de noviembre. Tenía 82 años.
"LA FUGA DE TOLSTÓI" no es una biografía ni una novela, sino un ensayo narrativo, verdaderamente delicioso, en el que se cruzan la fe, la política y la escritura como territorios de fractura. CAVALLARI interroga el mito del escritor santo (aquel que inspiró a Gandhi la revolución pacífica) y muestra cómo toda redención, incluso la más pura, puede convertirse en un acto de poder.
Ya lo dijo el escritor Paco Cerdà: "Todas las grandes fugas se parecen unas a otras, pero la que narra CAVALLARI es extraordinaria a su manera: dramática, literaria, inútil, bien ambientada, tan rusa. Una gran historia sobre la necesidad de huir hacia ese lugar que ningún mapa recoge y que solemos llamar libertad. Una proeza digna del propio Tolstói".
Por todo ello, no hace falta ser amante de Tolstói o de la Literatura para disfrutar de este ensayo, sino un lector comprometido con la belleza y la libertad.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




