La infancia de la novelista hispano-norteamericana KIRSTIN VALDEZ QUADE (Albuquerque), nos dice la crítica Beatriz García, estuvo poblada de largos viajes por carretera, de mudanzas interminables y noches durmiendo en la furgoneta. O bajo las estrellas, en una tienda de campaña en el campo. Siempre en tránsito, KIRSTIN y su hermana acompañaban a su padre, que era geólogo, a recoger cráneos de animales y muestras de tierra. Una tierra que cuenta historias, y que tal vez se las susurró a KIRSTIN desde niña.
Lo que era seguro es que no eran historias plácidas, sino dolorosas y violentas. Abonadas en el suelo de un Nuevo México que fue pasando durante muchos años de gobierno en gobierno y de estado en estado. Un territorio duro y cruel, pero que para nuestra autora latina ha sido un territorio fértil para la ficción: "Mi familia tiene una historia centenaria en Nuevo México, nos dice KIRSTIN; a lo largo de mi vida me he mudado muchas veces, pero la casa de mi abuela y mi familia extendida sigue siendo el único hogar constante, el hogar al que regreso. Aunque debido a mis circunstancias, siempre cambiantes, sólo puedo hacerlo en mi ficción".
Esta novela, que hoy os recomiendo con pasión: LAS CINCO HERIDAS, bebe en gran medida de un universo arraigado a Nuevo México, pero también reflexiona sobre las desigualdades y las injusticias que enfrentamos. Al tiempo que lo hace con un humor tan fino que obra la magia de la catarsis en el lector y obliga a enamorarse de sus personajes.
LAS CINCO HERIDAS cuenta la historia de la familia Padilla a través de cinco generaciones habitando el pueblo ficticio de Las Peñas, en Nuevo México. Un lugar de matorrales altos, de desiertos rocosos, tortillas asándose en el comal y hamburguesas que rezuman grasa, y manteles floreados. Es Semana Santa, y Amadeo Padilla, un desempleado de treinta y tres años, ha sido elegido para representar a Jesús en la procesión del Viernes Santo. Ha estado ensayando mucho y preparándose con fervor para hacer este papel lo mejor posible. Todo está ya dispuesto cuando, de repente, su hija Angel, de quince años, aparece embarazada en su puerta, trastocando sus planes de redención personal; pues en realidad, Amadeo es un pozo de problemas, un vago que no sabe cómo gestionar su masculinidad. A pocas semanas de dar a luz, la valiente y vivaz Angel huye de casa de su madre, dando un giro inesperado a su vida.
Profunda, tierna, divertida y bellamente narrada, LAS CINCO HERIDAS abarca el primer año de vida del bebé, mientras convergen cinco generaciones de la familia Padilla, unos personajes inolvidables en una milagrosa primera novela.
En realidad, esta obra surgió de la semilla de un relato publicado en The New Yorker, que más tarde creció hasta convertirse en esta novela que nos habla de la familia, las raíces, la tierra, pero también de la nostalgia. Una auténtica maravilla que nos emociona y divierte en cada una de sus páginas.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




