No creo que nadie ponga en duda que uno de nuestros autores mejor dotados para la escritura de las últimas décadas fue FRANCISCO UMBRAL: un virtuoso del lenguaje cuya capacidad para jugar con las palabras y su significado, para retorcerlas y exprimirlas, para crear algo nuevo de lo que ya existe, es ilimitada y supone un regalo para los que deciden sumergirse en sus libros.
Lamentablemente, poco a poco, la figura de este genio va cayendo en el olvido. Por ello, debemos agradecer a pequeñas editoriales, como la exquisita Amarillo, que están apostando por revitalizar la creación de este gran escritor. En este caso, dicha editorial acaba de sacar al mercado una de sus mejores obras: LEYENDA DEL CÉSAR VISIONARIO, una novela escrita con prosa deslumbrante y gran rigor histórico; irónica e irreverente, pero también amarga y desoladora, es un emocionante y sobrio relato sobre nuestro pasado más irracional.
Estamos en los primeros meses de la Guerra Civil. Un hombrecillo con pretensiones de emperador dirige una guerra que quizás vaya a durar más de la cuenta. Mientras, en una ciudad castellana, toda ella conspiraciones de día, tapias oscuras al anochecer y excursiones sin retorno, la habitual tertulia del café Novelty se alimenta a base de puros y brandi, haciendo que la vida siga, a pesar de todo.
Inmerso en esos días de incertidumbre y caos sobrevive Francesillo, un joven republicano empeñado en forjarse un futuro en medio de esa contienda fratricida –a ratos soldado, a ratos amante–, que en las noches solitarias de su habitación de pensión humilde escribe cartas a su madre.
Esta es una de las novelas más apreciadas por los historiadores, debido al rigor histórico que impregna todas sus páginas. En verdad, podría leerse como un relato fidedigno de lo que ocurrió en España en los primeros meses de guerra, especialmente en lo vivido en el bando nacional... El lector podrá llevar a cabo una inmersión profunda en el clima de caos y terror que vivió la población en todo el territorio.
La maestría de UMBRAL para analizar y describir la psique de los personajes que protagonizan esta historia es realmente extraordinaria. Pero si hay algo que resulta subyugante es la capacidad de su autor para viajar desde la historia objetiva al mundo de las emociones más puras en tan solo unas líneas. Este libro contiene algunos de los párrafos más emocionantes que puedan leerse, historias sencillas de gente sencilla a las que les sorprende una guerra, gentes que sobreviven como pueden en un entorno desolador.
No encontraremos aquí grandes gestas –¿o sí?–, tan solo historias pequeñas elevadas, gracias al genio de UMBRAL, a la categoría de arte.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




