Las tres comunidades buscan "hacer frente común" y reclamar una transición justa tras la desaparición de las térmicas
La ministra Teresa Ribera recibe este miércoles en la sede del Ministerio de Transición Ecológica a los presidentes de las tres comunidades autónomas afectadas por la crisis del carbón, Javier Lambán, Juan Vicente Herrera y Javier Fernández. Esta reunión fue solicitada «con carácter urgente» y por escrito por los presidentes de Aragón, Castilla y León y Asturias de cara a articular medidas que favorezcan el futuro para las zonas afectadas.
Los presidentes- según afirmó Lambán el pasado sábado en un acto de partido- intentarán adoptar una posición conjunta y reclamar una transición justa tras la desaparición de las térmicas y las minas de carbón, así como solicitar medidas que permitan garantizar un futuro para las zonas afectadas.
Lambán ya instó el viernes al Gobierno de España en las Cortes a liderar un frente común para conseguir que Endesa plantee alternativas reales para la cuenca minera turolense ante el inminente cierre de la Térmica. Lambán ha vuelto a calificar de «decepcionante» el Plan de Acompañamiento que la eléctrica ha presentado junto a la solicitud de cierre y ha planteado diferentes medidas para presionar a Endesa y conseguir que la Central siga echando humo más allá del 2020.
Endesa presentó la semana pasada la solicitud formal de cierre de la central térmica de Andorra. A la vez la eléctrica ha dado a conocer el obligatorio Plan de Futuro y acompañamiento destinado a compensar los efectos del cierre a través de diversas medidas concretas que,según la eléctrica, «promoverán el desarrollo de actividades económicas y generación de empleo». No obstante, el documento no avanza novedades respecto a lo que ya se informó a los trabajadores y a la DGA, y que se ha considerado muy insuficiente. Sin embargo, la compañía ha subrayado que este plan se hallará permanentemente abierto a incluir de manera flexible nuevas iniciativas «viables» que se puedan proponer en adelante para conseguir esos mismos objetivos, en línea con lo que expuso en la reunión mantenida hace dos semanas en Zaragoza con representantes del Gobierno de Aragón, de los municipios de Andorra y Ariño, y de los sindicatos UGT y CC.OO. En este sentido, la compañía destaca en su comunicado haber recibido «recientemente» por parte del Gobierno de Aragón una «serie de propuestas» y se ha comprometido a estudiar y valorar cuidadosamente.
Plan de Futuro incluye, como ya se anunció al comité de empresa, el respeto de los puestos de trabajo de los 153 empleados de la central, así como dar total prioridad a la contratación de trabajadores de las actuales empresas auxiliares para el desarrollo de las actividades de cierre y desmantelamiento de la planta, que se prolongarán durante un periodo aproximado de entre 4 y 6 años, y que generarán alrededor de 130 empleos, con puntas de hasta 200.
A los empleados de la central se les ofrecerán recolocaciones, de manera personalizada, en distintos puestos de trabajo de la compañía según sus funciones, siempre teniendo en cuenta la proximidad geográfica a su actual entorno laboral, y se considerarán asimismo las posibilidades derivadas de los trabajos de cierre y desmantelamiento.




