Como hace ya algún tiempo que no traigo a este espacio un buen clásico, he pensado, sabios lectores, recomendaros esta semana una "nouvelle" absolutamente deliciosa, sobre todo para los amantes de lo victoriano o lo gótico o del misterio en general, que, por extraño que parezca, no estaba todavía publicada en nuestro país. Ha tenido que ser la exquisita editorial Alba la que la haya acercado a nuestras voraces mentes lectoras.
En esta novelita: "UNA CASA EN ALQUILER", consta como autor el genial CHARLES DICKENS, sin embrago esto nos puede llevar a engaño, puesto que aunque la estructura y algunos capítulos sean suyos, este invitó a tres de los mejores escritores contemporáneos y, además, amigos, a colaborar en la obra con diversas aportaciones. El resultado fue una pequeña joya literaria de misterio de tono gótico con toques de humor y crítica social.
En ella conoceremos a la anciana Sophonisba -"un nombre bonito e indicado, cuando me lo pusieron, pero ahora está más que pasado de moda"- que debe, por motivos de salud, trasladarse a vivir a Londres. En frente de su nueva residencia hay un inmueble señorial pero bastante deteriorado, del que cuelga desde tiempos inmemoriales el cartel de "Se alquila". ¿Por qué, se pregunta Sophonisba, nadie quiere alquilar la casa? ¿Y por qué ve en ella, si está deshabitada, un ojo que la observa? Jabez Jarber, su eterno pretendiente, y Trottle, su fiel criado, siempre celosos el uno del otro, se proponen aclarar el misterio. Jarber reconstruye la historia de los antiguos inquilinos de la casa; Trottle, más audaz, descide entrar en ella.
La historia se construye como un enigmático rompecabezas en el que desfilan personajes típicamente dickensianos: maridos que regresan de la muerte, hermanas sin amor, padres crueles y niños maltratados y hasta un enano que aspira a la alta sociedad. Cada autor aporta su propia esencia a la obra. Dickens introduce su característico humor irónico y su aguda crítica social, Collins añade el toque de misterio y el desarrollo detectivesco -en el que era un maestro-, Gaskell ofrece profundidad emocioanl en los personajes, y Procter impregna la historia de una atmósfera melancólica y poética.
A pesar de la diversidad de estilos, el relato mantiene una coherencia narrativa que atrapa al lector desde el principio y lo convierte en una lectura fascinante para los amantes del misterio clásico y de la prosa elegante del siglo XIX.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




