MARY BECKETT (1926-2013) fue una auténtica maestra del relato y, conforme ha pasado el tiempo y a pesar de su breve producción, ha llegado a convertirse en una escritora de culto, no solo en su país, Irlanda del Norte, sino en todos aquellos de lengua anglosajona. La editorial Errata Naturae —siempre exquisita y sorprendente— nos trae en estos días una selección de impactantes cuentos de esta maravillosa escritora que, sin duda, hará las delicias de todo lector que se acerque a sus páginas: Una mujer de Belfast.
Para casi todos ellos, debemos situarnos en Belfast durante los turbulentos años del Conflicto. Desde allí, nos hablarán las miles de mujeres que, a lo largo de los siglos, han sido las grandes ausentes de la literatura y el arte: la panadera a la que apenas saludamos al coger el cambio, el ama de casa que advertimos a través de una ventana, la vecina con la que nos cruzamos en el portal... Sin embargo, cuántas luchas diarias, cuántas emociones complejas, cuánta resiliencia en estos personajes inolvidables. Porque para Mary Beckett —penetrante e incisiva, observadora tenaz de la vida cotidiana— son justo esas vidas, y no otras, las que dan la medida exacta de una sociedad desgarrada por el conflicto religioso y político de Irlanda del Norte. Como por arte de magia, gracias a una escritura atemporal e infalible, logra convertir lo que parecen episodios anodinos en revelaciones fundamentales de la condición humana. Creo que eso es, precisamente, la gran literatura.
Sin duda, Beckett es autora de una de las obras más secretas y estimulantes de la segunda mitad del siglo XX, lo que la ha situado a la altura de algunos de los grandes nombres de su tiempo. Discreta y certera, adelantada a su tiempo, no vaciló en abordar los dilemas morales causados por los embarazos ilegítimos, los matrimonios mixtos y las relaciones de género desiguales. Por eso, su escritura supone también el comienzo de una revuelta sorda, la semilla que anticipa las palabras de las escritoras que llegarían después.
Nacida en un distrito obrero católico, dedicó su vida a la pedagogía, y a los veintitrés años deslumbró a los lectores con su primer cuento: La excursión, por el cual recibió ardientes elogios de la crítica y el Premio de la BBC al relato corto. Y a partir de él empezaron a surgir más historias maravillosas, sencillas, penetrantes y verdaderas que, todas juntas, forman casi una cosmogonía, la historia fundacional de un país; como el relato que da título a este libro y que es uno de los más impactantes jamás surgidos de esa región atormentada.
Esta colección de relatos es un pequeño tesoro que no se puede dejar pasar.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




