Procesión, ofrenda, comida y vaquillas para celebrar una fiesta recuperada hace tres años
Los urreanos lo pidieron y desde hace tres años San Isidro vuelve a tener sus fiestas cada mes de mayo. El acto más multitudinario es la comida de hermandad que este sábado volvió a reunir a casi 600 comensales en el pabellón.
El día del santo es el miércoles pero Urrea adelantó sus actos al fin de semana previo organizados por el Ayuntamiento y la Comisión de Festejos. Comenzaron con una misa y una ofrenda amenizadas por la charanga de Castellote y por el canto de los Rosarieros. Tras los carretones para los niños y la gran comida de hermandad, sonó la orquesta Nueva Era y se realizó la suelta de vaquillas, uno de los momentos más esperados. La noche también fue musical



