El Ayuntamiento de Caspe ha publicado la convocatoria por la que los agricultores afectados por la sequía estarán exentos de pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles de naturaleza rústica (IBI) para el ejercicio 2023.
Podrán solicitar esta ayuda aquellas personas que hayan sufrido una reducción de su rendimiento neto de, al menos, un 20%, con respecto a la media de 2020, 2021 y 2022; si las explotaciones se encuentran en zonas con limitaciones naturales o específicas del artículo 31 del Reglamento (UE) nº 1305/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo. En caso de que estos terrenos estén fuera de estas zonas, se deberá justificar una pérdida de rentabilidad neta superior al 30%.
Los interesados deberán aportar el modelo de solicitud cumplimentado, la declaración de la renta en la que se reflejan los ingresos, el certificado de inscripción en el Registro General de Explotaciones Agrarias, la solicitud única de las ayudas de la PAC de las campañas 2020, 2021, 2022 y 2023; y, para acreditar la pérdida de rentabilidad, también se presentará la declaración del IRPF de 2023.
Debido a la necesidad de presentar la declaración del IRPF, el concejal de Agricultura, Cristian Poblador, ha recordado que la ayuda no podrá justificarse completamente hasta mayo de 2024, "que es cuando previsiblemente comience la campaña de declaración de la renta".
Desde el consistorio caspolino, se anima a solicitar esta ayuda a todos los agricultores que prevean que el rendimiento de sus explotaciones vaya a estar afectado en los términos explicados. De esta manera, "podemos estimar mejor la cantidad de personas que pueden acogerse a esta convocatoria", ha indicado Poblador.
La exención del IBIR por parte de los ayuntamientos forma parte de un paquete de medidas urgentes en materia agraria y de aguas, que fue decretado por el Gobierno Central, para mitigar los efectos de la sequía y el agravamiento de las condiciones del sector primario derivado del conflicto bélico de Ucrania. Este paquete también contempla la promoción del uso del transporte público colectivo terrestre por parte de los jóvenes y la prevención de los riesgos laborales en episodios de elevadas temperaturas.







