117 personas van en listas en una de las batallas por la alcaldía más fragmentadas que se recuerdan
Como si de una gran ciudad se tratara Andorra ostenta el récord absoluto de candidaturas para las municipales en el Bajo Aragón Histórico. 9 partidos, nada menos, se presentan intentando convencer a la ciudadanía de que su papeleta es la mejor. La Villa Minera representa la fragmentación del arco político llevada al extremo en un momento en el que, quizá, debería suceder todo lo contrario; lo lógico sería unir fuerzas y remar todos a una para intentar esclarecer el futuro de la zona tras el cierre de la Térmica. Lejos de esto la localidad suma 117 personas vinculadas a una u otra formación política, lo nunca visto para un municipio de apenas 7.500 habitantes.
Las nueve formaciones que presentan candidatura son: Elijo Andorra, comandada por Antonio Donoso tras su polémica salida del Partido Socialista que incluso llevó a crear una junta gestora; el propio PSOE, con el recientemente elegido senador Antonio Amador al frente; el PAR, con Juan Ciércoles como alcaldable; CHA, con Marco Negredo a la cabeza; el PP de Silvia Quílez; Podemos-Equo, de la mano de la histórica sindicalista de CCOO y Mujer del Carbón María Ángeles Manzano; Izquierda Unida, con los hermanos Raúl y Luis Ángel Romero como números 1 y 4; Asamblea Abierta de Andorra, liderada por Damián Martínez; y Ciudadanos en su primera participación con Andrés González como cara visible.
¿Conseguirán las nueve fuerzas representación en el Ayuntamiento? Los electores decidirán el 26 de mayo pero, si esto sucediera, la situación generaría un auténtico caos de pactos y alianzas para un consistorio en el que hay 13 concejales. A día de hoy la toma de decisiones en la Villa Minera se divide entre seis partidos: IU (4), PSOE (3), PP (2), PAR (2), CHA (1) y Asamblea Abierta (1).
¿Valen de algo las generales?
Las elecciones generales dibujaron un mapa político distinto al habitual en Andorra. La noticia el 28 de abril vino dada por Ciudadanos, que como en Caspe o Alcañiz superó por primera vez al PP. Asimismo, el PSOE se impuso con todavía más margen que en 2016 aunando casi 200 votos más, papeletas que perdió Unidas Podemos. También tuvo presencia Vox, que de la nada pasó a obtener casi el 10% de los votos.
Pero, ¿vale de algo lo ocurrido el 28 de abril? Lo cierto es que sería un error leer los resultados como la panacea; en todo caso, deberían tomarse como una pequeña muestra del termómetro electoral pero con mucha cautela. Vox no estará y sus más de 400 votos irán a parar, probablemente, al PP o a partidos de centro-derecha; el votante del PSOE a nivel local dudará entre Amador y Donoso; el PAR y CHA jugarán un papel clave como partidos regionalistas; y la fragmentación podría perjudicar a la izquierda.
Con Iranzo en el recuerdo
Cabe destacar que las reivindicaciones por el triple crimen de Andorra estuvieron presentes en las elecciones generales del 28 de abril. Los andorranos, hartos de la clase política tras más de un año sin respuestas, mostraron su descontento en las urnas. De modo espontáneo más de un centenar de vecinos decidieron votar de una forma muy especial con el recuerdo de los tres asesinados. En vez de papeletas, introdujeron una pegatina con el logo de los Amigos de Iranzo que sobre fondo negro reza «Por vosotros, por nosotros, porque no se vuelva a repetir».
Los Amigos de Iranzo explican que este movimiento surgió de la ciudadanía y ellos no lo propusieron en absoluto, sino que los propios andorranos les comunicaron que iban a votar de esta forma en señal de protesta. La reivindicación tuvo peso en el resultado final, haciendo que el número de votos nulos se elevara por encima de lo habitual: del 2,2% en los comicios de 2015 se pasó al 3,23% (140 personas) el pasado 28 de abril. ¿Se repetirá el movimiento el próximo domingo?




