Los médicos de familia de Caspe continúan trabajando «al límite», tras medio año, con tan solo cuatro profesionales en plantilla, de los siete que hay asignados al centro. Las consultas están saturadas con 10 días de espera, y las Urgencias sobrecargadas. A esto se suma la preocupación que crece conforme se acerca la campaña agrícola, ya que la población aumenta en un 30 % durante la temporada.
Tras meses sin noticias, el Ayuntamiento se reúne este viernes por la mañana con el director de Asistencia Sanitaria y Planificación, Ramón Boria, para abordar la situación. Al cierre de esta edición digital, no ha trascendido ninguna información sobre lo que compartirá el Gobierno de Aragón con el Consistorio. La alcaldesa, Ana Jarque, ha señalado que espera que sean «buenas noticias».
Para presionar en la búsqueda de soluciones, en los últimos seis meses, el Consistorio ha aprobado dos mociones para demandar más médicos y se ha reunido con la directora de Atención Primaria, Pilar Borraz. La ciudadanía también se ha pronunciado con una manifestación, el 24 de septiembre, a la que acudieron un millar de vecinos a pedir «médicos ya».
Por otro lado, la secretaria General de CHA y portavoz en las Comisiones de Educación y Sanidad en las Cortes de Aragón, Isabel Lasobras, visitó Caspe el pasado 3 de febrero para denunciar la «reorganización encubierta que está llevando a cabo el Gobierno de Aragón en la atención primaria. Esto se traduce en reducción de horarios en los centros de salud y en la merma de la calidad asistencial. La reorganización es, en realidad, un sinónimo de recorte que sufrimos quienes vivimos en Aragón».
5 traslados en un mes
La situación sanitaria en la localidad se desequilibró con el traslado de cinco profesionales: tres médicos de familia y dos pediatras, que se sumaron a las bajas y las dos plazas de guardia que se llevan sin cubrir desde 2023. Tras el proceso de concurso oposición, se cubrió una de las plazas de atención primaria y las dos de pediatría.
Caspe no es la única localidad en Aragón que sufre esta falta de facultativos. Las plazas en el medio rural cada vez son menos atractivas para los profesionales y los municipios que están más alejados de las capitales sufren las peores consecuencias. «Este déficit lo venimos arrastrando desde hace años y hay que poner solución. El Gobierno de Aragón está comprometido, pero nosotros vamos a seguir pidiendo lo que llevamos demandando meses», ha asegurado Jarque. Además, tal y como manifestó el Ayuntamiento en la primera moción aprobada, hay que revisar el cupo de profesionales en Caspe. «La población ha crecido, pero no las plazas sanitarias», ha apuntado la alcaldesa.
Actualmente, si la plantilla estuviera completa contaría con siete médicos de turno de mañana, cuatro para las guardias, el personal de enfermería que acompaña a estos médicos (uno por cabeza), dos fisioterapeutas, dos pediatras, un odontólogo, una matrona, un celador, una trabajadora social y tres administrativas.
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es lamentable está situación y pensar que a solo pocos kilómetros de distancia en Alcañiz está mi esposa ciudadana española y enfermera de urgencias esperando por su homologación del titulo de licenciada en enfermería adquirido en cuba, y no solo ella hay en esta localidad varias personas en esta misma situación, la burocracia es la que está privando a los españoles de una adecuada asistencia médica así como les digo, saludos