Las trabajadoras de la protectora de Alcañiz llegan a sus instalaciones a las siete de la mañana para repartir medicaciones, comida, limpieza y asistencia veterinaria a más de 100 animales, entre gatos y perros. Ellas son las encargadas de las tristes consecuencias del abandono animal. Los datos revelan que Alcañiz concentra un 70% de los casos de abandono de la comarca del Bajo Aragón, aunque no son las únicas cifras que preocupan.
En Aragón se abandonan al año aproximadamente 800 mascotas, una cifra que se suma a la alarmante situación de España: 285.000 animales ingresados en centros de acogida en 2025, según afirma el estudio 'Él Nunca Lo Haría'.
Como muestra de esta crueldad, la Asociación Protectora de Animales y Plantas del Bajo Aragón (APAP) recibió hace unas semanas a un cachorro con heridas llenas de gusanos que había estado bajo el sol a 40 grados. Una socia y voluntaria recibió la llamada que alertaba sobre la gravedad del asunto. Se habían encontrado al cachorro en una caja en la parte baja del río, a la altura del Trillero. Una voluntaria del centro, que no quiso dar su nombre, relata que sintieron «rabia, impotencia… Si una persona no quiere un cachorro, es mejor que nos lo dejen en la puerta que al sol a cuarenta grados y con heridas devoradas por gusanos».
APAP ha compartido en sus redes sociales que el cachorro se encuentra en buen estado actualmente gracias a la colaboración de las voluntarias del centro y su pronta actuación al acudir a ayuda veterinaria.
300 asociados y 15 voluntarias aportan su granito de arena
Los perros y gatos del centro no podrían salir adelante si no fuera por la ayuda tanto física como económica que ofrecen los 300 asociados y 15 voluntarias. El Ayuntamiento de Alcañiz concedió una subvención al centro de 20.000 euros para ampliar sus instalaciones, y también cuentan con cuotas de socios y donaciones esporádicas.
El centro lleva tiempo reclamando ayudas para asistir a los animales abandonados. Un año atrás requerían un mayor espacio y más recursos para continuar ayudando a los animales abandonados. Actualmente, cuentan que «la situación ha mejorado porque se han habilitado dos espacios más, dos rediles para perros, y se han hecho también dos espacios más para gatos». Esto se ha logrado gracias a ese aporte económico que realizó el Ayuntamiento.
Las ayudas siguen haciendo falta en el centro pese a la colaboración del Ayuntamiento y personas que les llevan alimentos y mantas. «No tenemos agua corriente, contamos con tres depósitos auxiliares de mil litros y ahora el agua es lo principal», afirma una de sus voluntarias. APAP cuenta con un convenio de perros, y les han asegurado que van a hacer frente al problema que tienen con el agua corriente: «Esperamos que cumplan su promesa», dicen con esperanza.
Mientras tanto, se encargan de que las instalaciones con las que ya cuentan estén en buenas condiciones. Limpian los espacios diariamente, los mantienen para que no haya ningún destrozo y los muestran a todos los visitantes que quieran dar un nuevo hogar a sus animales.
La Ley de Bienestar Animal
Las voluntarias de APAP aseveran que, desde la creación de la Ley de Bienestar Animal, hay un aumento considerable de abandono de particulares y de camadas. «Estamos teniendo un aluvión de camadas mes tras mes. Nos han llegado a juntar hasta tres distintas, es horrible». Además, creen que el problema viene directamente de la ley: «Quizás no está bien hecha, no está bien estructurada, es un corta y pega».
Aunque tradicionalmente se creía que el verano es la época crítica para el abandono animal, en realidad el problema es estructural. «El abandono animal en verano no es tan importante como la cuestión del abandono de particulares», afirman desde APAP.
Frente a esta situación, no consideran que haya una solución fija: «Es cuestión de conciencia, educación y civismo».
En la protectora se encargan con mucho mimo de cada animal que les llega. Todos ellos tienen nombre y las voluntarias se los saben a la perfección. Además, conocen las historias de cada uno de ellos, aparte de su historial médico y las necesidades individuales. Los cuidan con cariño, los acarician cada vez que tienen ocasión y también los limpian y alimentan cuando es necesario. Todos estos tratos son de mucha ayuda a la hora de ser adoptados, ya que sus nuevos dueños los reciben en buen estado y llenos de amor.
El carácter de los perros dicta las necesidades
El espacio ampliado en la protectora les ha resultado de gran ayuda, pero prevén «ampliar más en un futuro, no tanto por la cantidad de los animales, sino por el carácter social de cada uno de ellos». «Llegan perros con un carácter muy fuerte y no pueden estar en grupo», declaran. Anteriormente, llegaban a tener incluso a siete perros en un mismo espacio, pero los requerimientos de cada uno son muy diferentes, al igual que su carácter. Por ello, una futura ampliación permitirá atender las necesidades individuales de cada perro.
De hecho, caminando por la protectora se puede observar la falta de espacio del lugar. Como bien dicen, hay, en algunos casos, más de dos perros en cada habitáculo. Algunos son lo suficientemente grandes para ellos, pero es cierto que un aumento de las infraestructuras puede ayudar a que los perros puedan estar en un espacio más libre en el que se sientan más cómodos.
Las adopciones han nivelado el volumen de animales que habita en el centro. «Ha habido adopciones, sobre todo porque hacemos cada seis semanas viajes a Alemania», alegan. APAP trabaja con TSV Europa, una asociación que rescata perros de países como Rumanía, Portugal y España. Contactan con ella desde hace ya seis años, y su colaboración es lo que les ha permitido bajar ese volumen de perros. Cada seis semanas hacen viajes a Alemania para llevarles animales, por lo que los datos en adopción del centro son cada vez más positivos.
Adoptar no es solo tener un animal de compañía: se trata de entender la situación familiar de cada uno, los tiempos, la disposición y qué perfil encaja más en la familia. Saber leer a tu perro es importantísimo. «La gente normalmente se enamora de una estética, y ese es el error», confirman en APAP.
La Asociación Protectora de Animales y Plantas del Bajo Aragón trabaja sin descanso día a día, y trasladan un último mensaje: «Aquí toda ayuda es recibida; la gente puede venir, con cita previa, y ayudar en todo lo que pueda». El número de teléfono para contactar con ellas y agendar cualquier consulta es el 607 952 055.








Ánimo a las asociaciones protectoras que están siempre desbordadas por causa de tanto abandono de particulares y de tanta indiferencia de las instituciones. No es cierto que haya más abandonos por culpa de la ley de Bienestar Animal. Lamentablemente, la gente abandona descaradamente y sin remordimiento todo el año. Porque no están concienciados y porque no se les penaliza. Algunos ayuntamientos no están cumpliendo la ley y deberían concienciar a los ciudadanos , castigar los casos donde se conoce la autoría y esterilizar a los gatos comunitarios con más interés. El ayuntamiento de Alcañiz no conciencia ni sanciona a los particulares, tiene un refugio municipal insuficiente, colabora a regañadientes y escasamente con las 2 asociaciones protectoras que hay en Alcañiz y además contrata a una empresa de fuera para que esterilice solo a 150 gatos lo cual es una ridiculez y solo es una medida de cara a la galería. La culpa de todo este lío es de los particulares sin escrúpulos y de los ayuntamientos que se lavan las manos.