Decenas de caspolinos disfrutaron del gran baile en el pabellón municipal
Con faldas y a lo loco. Así comenzaron la tarde del Carnaval de Caspe los charangueros de la banda Castellote, que iniciaron con su música el desfile de disfraces. Con sus instrumentos y luciendo todos ellos unas faldas escocesas, animaron una de las fiestas más divertidas del año.
Piratas, vampiros, brujas, superhéroes, príncipes y princesas, animales de circo, de granja y recién salidos del zoo, personajes de películas de animación, e incluso espantapájaros con mucha vida protagonizaron la tarde del pasado sábado en Caspe, durante la fiesta del Carnaval de 2017.
Desde primera hora de la tarde, decenas de personas disfrazadas invadieron las principales calles de la ciudad del compromiso. El desfile de disfraces discurrió desde la calle Barcelona de la ciudad del compromiso, pasando por las principales calles de la ciudad hasta acabar en el pabellón municipal.
Allí, tuvo lugar una fiesta de animación con discomóvil infantil a cargo de Chispandora, y más tarde le tocó el turno a la orquesta Nuevo Talismán, que deleitó con su música y baile para todos los públicos a decenas de personas durante varias horas.
Entre los más originales: la huevera acompañada por su gallina, un grupo de trolls muy bien peinadas, los famosos pájaros del conocido juego Angry Birds, dos pequeñas hermanas recién salidas de la película Frozen con su madre disfrazada de Olaf, un grupo de monstruos de las galletas, la bella y la bestia... No se repitió ningún disfraz durante el Carnaval de Caspe de este año.
El gran baile de disfraces, que tuvo lugar en el pabellón municipal, animó a mayores y pequeños desde la primera hora de la tarde hasta la noche, cuando ya solo quedaban los más jóvenes, que aguantaron hasta bien entrada la madrugada.
Una jornada donde la diversión y la alegría estuvieron garantizadas y donde los caspolinos sacaron a relucir su imaginación y buen humor.




