El CEIP Alejo Lorén ha estrenado este curso 2023-2024 la primera aula TEA de todo el Bajo Aragón Histórico. Está dirigida, principalmente, a alumnos con trastorno del espectro autista aunque, tal y como explica la dirección del centro, también pueden emplearla otros alumnos con necesidades diferentes.
Por el momento son seis los estudiantes que emplean esta aula y todos están en la etapa de educación infantil. Tal y como explica la jefa de estudios del centro, Verónica Buenacasa, el objetivo de este recurso es que los alumnos "no tengan que salir de sus aulas habituales, y emplear este espacio para adaptar su educación». Por ejemplo, si se hace una actividad en clase que ellos seguirían con dificultad, se puede organizar otra tarea en el aula TEA que hagan de forma paralela y que sí esté adaptada a sus necesidades. De esta manera, los escolares continúan su escolarización con sus compañeros, un aspecto que les beneficia para trabajar sus habilidades sociales.
La jefa de estudios del centro apunta que es «un camino intermedio» entre no tener ningún recurso educativo y tener que desplazarse hasta Andorra, donde está el centro de Educación Especial Gloria Fuertes, el más cercano. "Este viaje de 70 kilómetros ida y vuelta muchas veces puede resultar
más perjudicial que beneficioso", señala.
El aula TEA, que también recibe el nombre particular 'Aula Sonrisas’ está totalmente diseñada en base a las necesidades de los alumnos que padecen trastorno del espectro autista. Principalmente, los aspectos más básicos es que el aula no contenga colores demasiado estimulantes y que cuente con espacios diferentes de aprendizaje. "Hay niños que, por ejemplo, aprenden mejor sensorialmente y para
ellos tenemos un rincón en el que los elementos de aprendizaje tienen diferentes
texturas", explica la tutora del aula y especialista en audición y lenguaje, Mónica Giménez.

Este espacio también cuenta con dos pupitres de aprendizaje autónomo en el que los alumnos deben completar tres tareas diferentes. Otro de los rincones preparados para ellos es el espacio de descanso. Se trata de un dosel bajo el que se han colocado distintos cojines para ofrecer un espacio de tranquilidad y serenidad a estos alumnos que, debido al trastorno, pueden alterarse fácilmente.
Giménez recuerda que es necesario tener un espacio diverso porque el alumnado "tiene capacidades muy diferentes para aprender, cada persona necesita cosas distintas". Además,
no solo son significativas las diferencias entre las personas diagnosticadas con trastorno del espectro autista, sino que también van cambiando las características de la persona a lo largo de su crecimiento y desarrollo vital.
Actividades de concienciación
Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el centro educativo ha diseñado una campaña con la que pretende dar a conocer esta aula y sensibilizar sobre el trastorno de espectro autista durante el mes de diciembre.
Las actividades están dirigidas al profesorado, alumnado y también a las familias. Tres sectores que, según la dirección del centro, es fundamental que estén sensibilizados y conozcan la complejidad del trastorno de espectro autista.
La tutora del aula, Mónica Giménez, explica que también se ha elaborado un mural en el colegio. Se trata de un árbol que los niños pintarán con su huella del dedo. Todas las ‘hojas’ serán de un color menos las pintadas por los alumnos del aula TEA. «De esta forma, queremos mostrar visualmente esta realidad de una forma sencilla para los niños», indica Giménez.
Junto con la tutora, también se ha contratado a más personal especializado que ayude a atender esta aula. Concretamente, se cuenta con una profesional especializada en pedagogía terapéutica, contratada a media jornada, y una auxiliar de educación especial. Además, el centro también dispone de otra auxiliar de educación especial y una fisioterapeuta, que correspondían a la dotación por las necesidades de los alumnos.







