Cuatro personas han sido detenidas en Escatrón en una operación de desarticulación de una asociación ilegítima catalogada como "secta destructiva". Entre los arrestados por presuntos delitos de asociación ilícita y estafa, se encontraba el líder a quien también se le imputa por los delitos de amenazas, coacciones y lesiones.
La investigación de la operación de la Guardia Civil, denominada 'Mileniocat', se inició, tras recibir denuncias de las víctimas en Barcelona, que habrían formado parte de esta secta. Estas denunciaron que su líder habría empleado técnicas de alteración y manipulación psicológica, así como agresiones físicas para ejercer control sobre su personalidad y provocar una total dependencia hacía él consiguiendo, además, un beneficio económico.
Los agentes constaron que el líder de la "secta", bajo una apariencia legal, habría llevado a cabo la realización de diferentes talleres y retiros espirituales relacionados con el autoconocimiento y crecimiento personal. Durante estos talleres, el cabecilla y sus colaboradores, comenzarían una labor de manipulación sobre las víctimas, provocando, mediante un discurso con gran poder de atracción, que rompieran con todas sus relaciones externas. Una vez captadas, las personas eran invitadas a convivir con ellos y el resto de miembros en comunidad viviendo bajo las enseñanzas y directrices que marcaba el líder de la "secta", a la cual denominó "EVOL".
Origen de la "secta"
La "secta" se constituyó en 2018, en un lugar aislado y de difícil acceso de Escatrón, favoreciendo el discurso que el líder exteriorizaba en el que indicaba a los miembros que no debían tener contacto con el mundo exterior al estar "corrupto" y "enfermo". Si contradecían su palabra, los miembros sufrían agresiones verbales y físicas.
El líder se vendía a sí mismo como un "salvador" de la humanidad y difundía un discurso catastrofista en el que indicaba que en 2027 la sociedad, tal y como se conoce en la actualidad, iba a desaparecer. Según anunciaba, él sería la única persona que tenía el conocimiento suficiente para salvar a los miembros de su comunidad y establecer "el nuevo mundo". Con esto, el cabecilla buscaba que los integrantes sufrieran un proceso de alteración mental y personal.
En su discurso, también destacaba que el papel de la mujer era la clave para poder conseguir establecerse ese "nuevo mundo". Por ello, el líder y sus colaboradores, buscaban que en su mayoría la "secta" estuviera constituida por mujeres.
Con el fin de establecer sus enseñanzas, el líder empleaba no sólo medios de manipulación y alteración de la personalidad, sino también medios violentos y vejaciones. Estos actos los realizaba delante de todos los integrantes, ejerciendo una influencia y un control absoluto sobre sus víctimas.
El líder y sus colaboradores conseguían aportaciones económicas de sus víctimas que les permitían mejorar las instalaciones del emplazamiento en el que se ubicaba la "secta", así como llevar a cabo nuevos talleres en los que poder conseguir captar a nuevas víctimas.












