Un matrimonio ha sido detenido en Caspe por varios robos ocurridos en la localidad en los últimos cuatro meses. Al marido se le imputan tres delitos de robo con fuerza y otro de hurto. Al hombre, que también tiene antecedentes por multitud de delitos contra el patrimonio, se le han instruido diligencias por circular en coche careciendo de permiso de conducción. Asimismo, a ambos les consta una requisitoria en vigor de búsqueda, detención y personación emitida por el Juzgado de Tarragona por otro presunto delito de robo con fuerza.
Tras la detención realizada por el Equipo Roca de la Guardia Civil, el matrimonio español ya ha pasado a disposición judicial. Los propietarios legítimos de los efectos robados, en un total de cuatro delitos que se esclarecen con esta operación, ya han recibido sus pertenencias.
Concretamente, de los robos producidos entre septiembre y diciembre, se ha hallado un remolque, tres placas de vehículos, un depósito de 1.000 litros de capacidad, multitud de material de pesca, varias garrafas que contenían 200 litros de gasoil y el depósito de combustible de una embarcación. Estos efectos se encontraron en el interior de la vivienda de alquiler en la que residían.

En el interior de un turismo propiedad de la mujer, aparcado junto a la vivienda, se intervino una bomba eléctrica de succión de gasoil con manguera (también procedente de otro robo), que había sido utilizada para la sustracción de los 200 litros de gasoil que fueron robados del depósito de distintos camiones.
La Guardia Civil también encontró dentro de unos almacenes adyacentes a la residencia, que tenían las puertas forzadas, otro turismo también propiedad de los moradores. Además, varias herramientas que se hallaban en dicho lugar también habían sido robadas. En una explanada de otra zona de la Ciudad del Compromiso, también se encontró un segundo remolque que el sospechoso sustrajo y abandonó en dicho lugar.

Detalles de la investigación de los robos
La investigación se inició con motivo de los últimos robos cometidos en la zona de Caspe donde fueron sustraídos multitud de efectos. De la información obtenida durante estos meses, los investigadores lograron obtener la identidad de un varón que podría estar implicado en los ilícitos y que residiría en la zona de pescadores de la citada ciudad. Los efectivos sospecharon que esta vivienda podría estar siendo utilizada como lugar de almacenaje de los efectos sustraídos.
La Guardia Civil se puso en contacto con el propietario del inmueble, quien le comunicó a los efectivos que tenía arrendada la vivienda a un matrimonio. El arrendador además añadió que los almacenes anexos a la misma no estaban alquilados. Los investigadores, durante una de las inspecciones por la zona, observaron que en la parte exterior del domicilio se encontraba un remolque que se correspondía con uno que había sido sustraído recientemente en Caspe, además de observar que las puertas de los almacenes se hallaban forzadas.
Por todo ello, el pasado martes, los agentes se personaron en el domicilio de los sospechosos, encontrándose únicamente en el interior a una mujer que les comunicó que su esposo estaba a punto de regresar.
Mientras se producía esta entrevista los efectivos observaron la llegada del marido a la vivienda en su vehículo. Al percatarse de la presencia policial, el hombre aceleró el turismo abandonando el lugar a gran velocidad. La Guardia Civil inició su seguimiento y lo localizaron en las inmediaciones, trasladándolo hasta su vivienda donde se llevó a cabo un registro y, posteriormente, la detención del matrimonio.








Ojo lo que hay en Caspe!!!
y éstos a qué país los devolvemos?
Hay más chorizos/as que hambre.