El Gobierno de Aragón aprobó este lunes de manera provisional un plan de subvenciones por valor de 55 millones de euros para 6 proyectos de creación de regadíos. Entre ellos está el que presentó hace tres años la Comunidad de Regantes de Civán, en la que participan vecinos de Caspe y Chiprana. Se trata de una iniciativa que costará unos 22 millones de euros. La DGA se ha comprometido a subvencionar la mitad en caso de que se apruebe de forma definitiva.
En un medio de aridez del valle medio del Ebro, la creación de manchas de regadío constituye una de las vías más eficaces para la generación de economía endógena y, por tanto, de fijar la población en el medio rural. La resolución, para los regantes de Civán, supondría el pago del 50% del proyecto (es decir, 11 millones) y la puesta en marcha del mismo desde el principio, siendo posterior la subvención.
La Comunidad de Regantes de Civán cubrirá con este plan unas 4.400 hectáreas, propiedad de 2.050 agricultores aproximadamente. «Tras la aprobación del plan se plantearán una serie de fases por quelógicamente no se puede afrontar todo de vez sino ir por zonas», explica Antonio Vicente, presidente de la Comunidad de Regantes de Civán. «Este último trámite realizado por DGA es una muy buena noticia para todos nosotros».
La puesta en marcha durante la pasada legislatura de este nuevo régimen de subvenciones por parte del Gobierno de Aragón tiene como objetivo principal la finalización de aquellos proyectos de creación de regadío que llevan años, en muchos casos décadas, pendientes de concluir. A la convocatoria, se presentaron 9 proyectos de los que 6 han sido aprobados.
Dos de ellos, los correspondientes a las Comunidades de Regantes del sector XIII-A Monegros Sur y el del Sifón de Cardiel (comarcas del Monegros y Bajo Cinca), son regadíos pendientes de Monegros II sobre los que ya se habían finalizado desde hace años las concentraciones parcelarias.
Por su parte, el proyecto de la Comunidad de Regantes de Civán en la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, se corresponde con un proyecto incluido en el ámbito del Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés, mientras que los de las Comunidades de Regantes de Fuendejalón (comarca Campo de Borja), Nueno (comarca Hoya de Huesca) e Isuala (comarca Somontano de Barbastro), son regadíos sociales declarados de interés general por el Gobierno de Aragón.
En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de euros que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable. A dicha inversión, y en el marco de la convocatoria ahora resuelta, el Gobierno de Aragón aportará una subvención máxima del 50 %, que suma un total de 55 millones de euros (incluida la actualización de la subvención) pagaderos en 25 años.
Recuperación de proyectos
De este modo, serán las comunidades de regantes las que obtendrán el 100% de la financiación, ejecutarán las obras y, posteriormente, irán recibiendo la subvención a lo largo de 25 años conforme vayan amortizando los préstamos por ellas contraídos.
De este modo, un apoyo público diferido a largo plazo, permitirá la movilización de 121 millones de inversión privada a corto plazo en el seno de las seis comunidades de regantes que agrupan en torno a 700 propietarios, permitiendo la generación de unos 150 puestos de trabajo a corto plazo durante la ejecución de las obras así como la posterior creación de unos 1.000 puestos de trabajo estables en el momento en el que las superficies se hayan transformado, contribuyendo así a la fijación de la población en nuestro medio rural y siendo la base para posteriores proyectos de transformación agroindustrial.
Todos los proyectos aprobados cuentan con las precisas autorizaciones ambientales en base a los estudios de impacto ambiental efectuados constituyendo, por tanto, actuaciones sostenibles desde el punto de vista ambiental y que favorecerán, a su vez, la también imprescindible sostenibilidad económica de la población rural de las zonas áridas en las que se instaurarán los proyectos.







