El curso sentó alrededor de la mesa a seis ponentes que tomaron el relevo de Paco Nadal, que se encargó del taller inaugural. El tema propuesto fue 'Visita guiada entre el periodismo de viajes, la información turística y los branded content. Nuevas narrativas en el espacio digital'. De ahondar en él en un debate moderado por la directora del curso y La COMARCA, Eva Defior, se encargaron Agustín Rivera, periodista en El Confidencial, escritor y premio Chaves Nogales; Berta Jiménez Luesma, directora de Altaïr Magazine; Cynthia Martín, periodista y editora en Condé Nast Traveler; Isabel García, periodista especializada El Mundo; Esperanza Pamplona, subdirectora de Desarrollo Digital de Heraldo de Aragón; y Pablo Segarra, redactor jefe de 20Minutos y coordinador jefe de Verticales Henneo.
Saber diferenciarse y abordar temas también en lugares cercanos, son puntos en común acuerdo de los seis. "En el periodismo de viajes hay que inspirar además de informar, hay que conseguir que los lectores quieran explorar y descubrir", dijo Cynthia Martín, que explicó que en Condé Nast Traveler "no se hacen malas críticas", otro punto que compartieron. "No hago malas críticas si algo de un lugar no me ha gustado, prefiero obviarlo en el reportaje antes que decirle a la gente que no vaya a un pueblo o a un restaurante en cuestión. Y si eso me pasa en un viaje pagado por promoción no lo publico pero le explico a la persona todos los motivos que me llevan a tomar esa decisión. Me ha sucedido, pero el periodista también tiene que poner límites", añadió con un reportaje en el proyector sobre 'Cómo visitar Noruega sin pisar un fiordo' que publicó en su revista. "A día de hoy, que todo está escrito, hay que contar algo diferente y ser viajero y no turista y, por ejemplo, puedes contar cómo visitar Noruega sin ir a lo de siempre. Fue uno de los reportajes con los que yo más me sorprendí porque descubrí otro país que no te cuentan".
En este sentido, Isabel García invitó a los futuros periodistas a lanzarse a un tipo de periodismo que tiene tantas ventajas como vertientes desde las que hablar. "Lo bueno del periodismo de viajes es que puedes abarcar muchos temas y conseguir esa diferencia de la que hablamos, puedes contar el viaje desde la política, la cultura, la gastronomía, la literatura… Si tienes curiosidad, es difícil, pero es muy bonito", dijo y mostró uno de los reportajes del Algarve centrado en los pueblos de interior donde se preservan tradiciones y oficios en extinción. En cuanto a lo digital y la fiebre del post, explicó que "en el mundo de la inmediatez y de las redes sociales, un post de una foto no te cuenta la historia de esa imagen que sí te cuenta el papel en profundidad y también lo online donde además el espacio no es una limitación. En cuanto a los contenidos patrocinados, en El Mundo siempre están diferenciados hacia el lector".

Por su parte, Berta Jiménez Luesma, corroboró "todo lo dicho sobre la diferenciación" y animó a desterrar también mitos como que para hacer periodismo de viajes hay que "tener mucho dinero y hacer grandes viajes y distancias". De hecho, un reportaje sobre la minería en Escucha le valió en 2021 la nominación al premio Gabo. "Conté la situación con una perspectiva de género y me centré en las mujeres y su papel. Yo creo que el viaje es la excusa para hacerse preguntas sobre el mundo", dijo. Explicó que Altaïr Magazine comenzó como una librería, se expandió a una agencia y luego a la revista. Todo se mantiene salvo la revista en papel que hasta la pandemia se editaba en papel y tapa dura con más de 200 páginas trimestralmente. Ahora es solo digital. "Se trata de hacer reporterismo y contar con la gente local es algo que siempre hacemos desde Altaïr y es muy interesante para tener el punto de vista del viajero y de quienes viven en el lugar", añadió.
Al tiempo aludió Agustín Rivera, que empezó a escribir sus primeros artículos en El Mundo antes de pasar por otros medios y El Confidencial, donde trabaja en la actualidad. "He escrito en todas las secciones del periódico porque cubro el día a día, pero con tiempo hago mis reportajes. El 90% de los temas los propongo yo y los hago desde Málaga pero no sólo escribo sobre Málaga, lo hago de todas partes y de temas de alcance generales y es de agradecer que no prime el centralismo de las grandes capitales". En cuanto a la publicidad y patrocinios, reconoció que la línea "es difusa". No obstante, y como ya se había expuesto, se aludió a la posición crítica que debe tener el lector. "La línea es difusa a veces con la publicidad pero "Los lectores también tiene la opción de suscribirse y apoyar así al medio. Mis temas suelen estar bajo suscripción, pero tampoco son de los diez más leídos. En temas de turismo hablo de cifras y datos, pero siempre trato de ‘viajizar’ la información y darle humanismo y valor social", aseguró. Se dirigió a los estudiantes a quienes invitó "a mirar con las luces largas" y pensar en los proyectos propios que quieren desarrollar en la vida. "Poneos metas y a medio plazo las vais sacando más allá de que estéis cubriendo la actualidad y estéis atados a una hora de cierre", apuntó y desveló que así escribió su libro Hiroshima premiado con el Chaves Nogales. "Me enviaron a Japón a cubrir el aniversario de la explosión pero sentía que necesitaba contarlo con más profundidad y para eso necesitaba tiempo. Lo tuve y pude hacer mis entrevistas de dos o tres horas a supervivientes e hice el libro".
Esperanza Pamplona recogió el guante de la inversión y el tiempo que mencionó Rivera. "Un ejemplo de inversión de recursos en Heraldo de Aragón fue la serie 'Aragón pueblo a pueblo' que hicimos con Pablo Ferrer y Laura Uranga publicando 731 reportajes, uno por cada localidad. Además de la reivindicación, tocaron lo sentimental pero disponer de tiempo para realizar reportajes más amplios cada vez se ve menos porque además estamos en una continua pelea por las audiencias en internet", destacó y puso de relieve que "con la pandemia se han disparado los contenidos de viajes y gastronomía, y hay que estar pendiente del algoritmo y de discover, que nos da muchos quebraderos de cabeza a los medios", aseguró. "Nuestra información está hecha por periodistas, no la confiamos a influencers pero hay que estar presentes en redes", añadió.
Por su parte, Pablo Segarra, respaldó la afirmación de Pamplona sobre la presión con las audiencias e invitó a una reflexión. "La presión con las audiencias es importante y los estudiantes de periodismo deben tener claro también que trabajan para una empresa que, como tal, quiere beneficios y la publicidad los genera", dijo. Para él, estar pegado a la actualidad para decidir uno u otro contenido también es básico. "Tienes que estar atento a lo que pasa y engancharte a la actualidad y eso hace que a veces no hagas el reportaje que más te gustaría o de tus preferidos. Siempre hay que trabajar con rigor porque está tu firma y tu marca personal que hay que cuidar", apuntó.







