Con los pelos de punta y el aliento contenido, cientos de personas fueron testigos de la crudeza de una guerra que no han vivido, en Fayón. La XVIII recreación de la Batalla del Ebro, celebrada este sábado, tuvo que medir el uso de pirotecnia debido a la alerta Roja por incendios, pero mantuvo su rigurosidad a la hora de divulgar qué ocurrió en esta localidad hace 88, el 25 de julio de 1938. El broche final este año lo puso el homenaje a los caídos con la colocación de una corona de flores al monolito que inauguró, esa misma jornada, el Ayuntamiento en el marco del 90 aniversario del inicio de la Guerra Civil. Tras ello, un minuto de silencio se impuso entre los presentes en memoria de las víctimas y familias que sufrieron la contienda.
Sin embargo, el pistoletazo de salida a la tarde lo dio el paso del río Ebro de los republicanos en sus embarcaciones con la primera escena en la que el fuego cruzado, los gritos y el polvo se mezclaron en el embarcadero de La Reixaga. El enfrentamiento entre republicanos y sublevados fue ascendiendo por el terreno hasta llegar a las posiciones y trincheras más elevadas y cercanas a un público que observaba la recreación más cerca que en otras ediciones. Eso sí, como es habitual, bajo paraguas y sombreros para resguardarse de un sol que incidía a media tarde, aunque con temperaturas agradables de en torno a los 30 grados.
La recreación utilizó todos los escenarios posibles y fieles a la historia. El cielo fue el último en sorprender con el vuelo de avión ligero que simuló a los que se emplearon durante la guerra para bombardear y ametrallar las posiciones enemigas. Entre acrobacias y descensos que permitieron incluso ver al piloto y copiloto a bordo, se sucedían las exclamaciones de sorpresa y la emoción del público que terminó aplaudiendo con fuerza al retirarse la aeronave.
La desesperación de la II República
Tal y como ocurrió en 1938, la batalla terminó con la victoria del ejército sublevado y la rendición de los republicanos, que destacaban o por jóvenes o por mayores. "La II República llamó a filas a chicos de entre 16 y 18 años -la Quinta del Biberón- y a hombres de más de 40 años -la Quinta del Saco- que al inicio de la guerra habían sido eximidos del servicio. Fue una acción desesperada por llenar las filas", explicó Pau Sánchez, técnico de Patrimonio del Ayuntamiento y locutor durante la recreación.
No apología a la guerra
Tras más de una hora de recreación, el abrazo entre los comandantes de bandos rivales puso fin al cruce de disparos, intercambio de prisioneros y gritos indiscriminados desde las trincheras. Óscar Suárez, presidente del grupo de Recreación Voluntarios de Fayón, destacó que este gesto simbólico sirve precisamente para "evitar la apología a la guerra", en un evento que lo que busca es preservar la memoria histórica.
Para ello, no solo se organiza la recreación de la batalla, sino que también se ofrecen visitas guiadas por la mañana por distintos dioramas. Como novedad, se incluyó una representación dedicada a la prostitución de mujeres durante la guerra, junto a otras escenas como un aula de castellano para soldados internacionales, dos soldados afeitándose o discursos religiosos por un cura. "Buscamos contar todas las aristas de la guerra, incluyendo cómo era la vida cotidiana y la sociedad de entonces", recalca Suárez.
Españoles, rusos, franceses o portugueses: todos unidos por la historia
En total, más de 300 recreadores hicieron posible que vecinos y visitantes conocieran más sobre la contienda civil. Algunos se desplazaron desde localidades cercanas como Huesca, pero otros viajaron de más lejos, de países como Francia o Portugal atraídos por su interés por la historia y por participar en una de las mejores recreaciones de la guerra de España. Este es el caso del ruso Grigory Kotov, que ha colaborado por cuarta vez junto con el grupo francés 'Le Brigadiste'. Se apuntó porque participa en distintas recreaciones en ejércitos antifascistas y su faceta profesional como investigador de la historia de los movimientos obreros en Alemania en Francia. "Además, escribo artículos divulgativos", añadió.
Más personal es la vinculación del voluntario francés Joel Ruiz que comenzó a participar hacer 10 años gracias a que un amigo le avisara de este evento. "Mi familia es de Cartagena y mis antepasados pasaron la guerra en la zona del Ebro. Empecé a venir por interés personal y al hacer amigos aquí decidí hacer una asociación en Francia sobre la Guerra Civil Española. Algo que para los franceses es muy raro y curioso, y desde hace tres años venimos con la asociación", señaló el fundador de Le Brigadiste.
Desde España, participantes como Oriol Miró del grupo RecrePatri llevan prácticamente todas las ediciones colaborando en Fayón, que destacó la evolución del evento: "Con los dioramas se ha ido más allá de la batalla, que muchas veces está más limitada, y nos permiten incluso interactuar con la gente". Por otro lado, siempre hay recreadores para los que es su primera vez. El militar portugués Francisco Simoés llevaba tiempo queriendo participar, pero no ha sido hasta esta edición que ha podido organizarse. Tal y como señala Simoés, la recreación no es solo para el público, sino también para los voluntarios que tienen la oportunidad de aprender desde dentro qué ocurrió durante la contienda. "Estamos viviendo la historia", subrayó.
Todos llegan con la historia aprendida, aunque cada uno se interesa en áreas diferentes. Lucas Martínez, miembro del grupo Primera Línea de Huesca, por ejemplo le apasiona la historia de la población civil. "Se intenta armar una visión de la guerra que no se centre solo en lo bélico, sino que incluya también historias sin discurso político que muestren cómo fue", insistió.
Feria, concurso de indumentaria y una obra sobre el papel de la mujer
Además de los actos del sábado, que estuvieron acompañados por la Feria de Militaría y antigüedades, la recreación contó con un amplio programa que comenzó el viernes con un programa especial de Radio La Comarca, emitido en directo desde el Museo de la Batalla del Ebro, que ha estado abierto a visitas durante el fin de semana. Ese mismo día también se mostró un collage sobre la recreación en medios nacionales, se celebró el IV Concurso de Indumentaria Militar y Civil y una cena para los recreadores.
Los actos este domingo se han centrado en las visitas teatralizadas a la posición nº36, en la que se han realizado trabajos arqueológicos, y la presentación de la obra de teatro 'Les dones de la Batalla de l'Ebre', que ofrece una visión del papel de la mujer durante la guerra.























