Pablo Cercós Maícas (1994), natural de Sarrión y con raíces en Tronchón, es graduado en Historia del Arte (Universitat de València), tiene dos másteres e investigará durante un año ‘La reconstrucción del Maestrazgo: 1350-1450’. Lo hará con la beca del Centro de Estudios del Maestrazgo Turolense (CEMAT) para fomentar el estudio del territorio.
La investigación se centra en un periodo muy concreto. ¿Por qué?
Se trata de hablar de la renovación y reconstrucción del Maestrazgo desde la guerra de los dos Pedros del siglo XIV y mediados del XV. Estoy terminando mi tesis doctoral sobre la pintura medieval entre el sur de Teruel y la zona lindante con Castellón y Valencia y, en los últimos cinco años he ido recopilando la información de la zona que me interesaba, y también de otras que creía que en un futuro iba a servirme. La datación es porque se ajusta al periodo del que más información he ido localizando como momento álgido de la Corona de Aragón.
¿Qué se desprende?
Casi no se ha investigado y no hay documentación contrastada de todos los territorios. Durante la guerra de los dos Pedros, la zona que linda con la Corona de Castilla sufrió innumerables problemas y crisis demográfica, económica, social y política, además de la peste negra. Esta tierra había ido creciendo en población desde su conquista, sobre todo desde que Valencia es poblada, y se habían empezado a construir los primeros edificios. Pero llegó la abismal crisis que dejó pérdidas económicas, demográficas y destrucción de edificios y dejadez de otros. Costó entre 30 y 40 años levantar cabeza, pero entre finales del siglo XIV y mediados del XV la zona se recuperó económicamente.
No parece mucho tiempo, ¿cómo pudo ser?
No fue mucho tiempo, y todo parece indicar a que fue todo el paralelo, no solo el Maestrazgo, también el Bajo Aragón y el resto de Teruel. Es sintomático cómo en un momento de crisis total hay unos 30 años de recuperación y todos los pueblos intentan levantar sus antiguos edificios mostrando un ingreso a la modernidad. Es llamativo que es contextual, no solo de dos o tres lugares. Se reconstruyen nuevos templos o se restauran los dañados, y también infraestructuras públicas como murallas, castillos o carnicerías. Se reconstruye lo relacionado con la vialidad, como peirones y puentes, y se retoma el comercio, que trae la recuperación, especialmente con las comunicaciones con Valencia. Sube la demografía.
¿Qué edificios se conservan y se pueden visitar en los pueblos?
La mayoría de la documentación que he ido localizando, y que me gustaría ampliar más, es sobre edificios religiosos. Espero poder encontrar relativa al resto de infraestructuras como me ha sucedido con otras zonas, y poder comprender el contexto. He encontrado información sobre reconstrucción y construcción de nuevas iglesias, que no quiere decir que antes no hubiera otra. De renovación de las destruidas, de nuevas ermitas, capillas y de dotación con retablos, ornamentos y utensilios. Ejemplos tenemos varios. Las iglesias de Molinos y Castellote son fiel reflejo. También la de Bordón y sabemos que hay una anterior. Hay más.
¿Se puede pensar en un Maestrazgo diferente antes de esa crisis?
Es muy complicado de saber porque son muy pocos los restos materiales que tenemos. Anteriores, por ejemplo a 1350 en toda la provincia de Teruel, existen, pero hay pocos. Tenemos que reconstruirnos en nuestra cabeza cómo podían ser los pueblos a través de las pocas obras que quedan, de la documentación que tenemos y restos materiales de los límites con Zaragoza, Castellón o Valencia. Podemos aproximarnos a Els Ports, Morella, o a Daroca, que sí se conserva bastante bien y eso nos ayuda a comprender cómo podía haber sido la provincia de Teruel a principios del XIV. El Maestrazgo es extenso y son muchos pueblos, pero me gustaría recopilar información de todos y tener un mapa general en la investigación.







