La iniciativa Tierra de Centenarias sigue cosechando éxitos y cada propuesta que se lanza en torno a ella tiene una gran aceptación. Si a comienzos de verano fueron 60 senderistas los que se unieron a la excursión, este fin de semana no ha sido para menos con más de 60 personas inscritas. La salida organizada desde la Comarca del Bajo Aragón incluyó la admiración de varios ejemplares de olivera y también diferentes encantos de los pueblos de alrededor. Entre esos encantos, las almazaras, elemento básico en la tradición e historia del territorio. No solo los molinos, en Las Parras de Castellote se aprovechó el viaje para disfrutar de 'Extinción', la senda jurásica puesta en marcha de forma reciente.
La respuesta del público pronto llenó un autobús, por lo que se está planteando la repetición de esta misma ruta. A falta de confirmación, el día elegido es el próximo sábado 22.

Este sábado, la ruta comenzó en Alcañiz con la recogida de los primeros viajeros; continuó a Calanda, en Mas de las Matas y Las Parras de Castellote donde se hizo la primera visita. Comenzó el recorrido atravesando 'Extinto' hasta llegar a las oliveras centenarias de Mas de Conesa y de allí a Jaganta, donde se visitó la centenaria almazara. El siguiente alto en el camino fue Aguaviva ya a la hora de comer, por lo que tras visitar la olivera Moixonera, se disfrutó de una degustación de productos relacionados con el olivo, como por ejemplo, olivas, patés o tostadas con aceite de olivas verdes por gentileza de la Cooperativa del Mezquín. Se dispuso de algo de tiempo libre para la comida.
La tarde se reanudó en el recién restaurado molino de Aguaviva y se puso rumbo a La Ginebrosa. Allí se conocieron las oliveras de la variedad Morcal, no tan común. A media tarde, a parada fue en La Cañada de Verich. Fue la última visita y los visitantes pudieron disfrutar del museo que alberga tres molinos de diferentes épocas.

Toda la jornada se contó con personal autorizado de las explicaciones en cada población, como por ejemplo, los alcaldes. También acudió el naturalista Fernando Zorrilla, pieza clave para comprender el mundo y la importancia de las oliveras. Acompañó también la guía turística Montse Thomson y la consejera delegada de patrimonio de la Comarca del Bajo Aragón, María José Gascón, quien recuerda que el objetivo de estas rutas es "poner en valor algo tan nuestro como son las oliveras señalando unas rutas que tengan continuidad y sean un reclamo turístico".




