Las actividades estaban enmarcadas dentro del 50 aniversario de la inundación del antiguo pueblo
La localidad de Fayón lleva organizando durante todo el año diferentes actividades para rememorar su pasado, ya que este año se celebra el 50 aniversario de la inundación del pueblo para la construcción del embalse de Ribarroja. Este fin de semana, una marcha senderista solidaria y un concierto nocturno de la Banda Municipal de Caspe han servido para reunir a los vecinos del pueblo y recordar su pasado.
Sobre las ocho de la mañana del sábado, cerca de medio centenar de personas iniciaron la ruta de la V Marcha Solidaria de Fayón que tenía como destino la ermita de la localidad. Unos pocos eligieron el trayecto corto por carretera y otros el largo, que pasaba por las cercanías de lo que antes fue Fayón. «La verdad es que la mañana fue perfecta. No hizo mucho calor y vino bastante gente», destacó Magnolia Mestre, concejal de Cultura de la localidad. La inscripción de la marcha tenía un precio de tres euros y el dinero recaudado irá destinado a la Cruz Roja de Caspe.
Concierto nocturno en la ermita
Para continuar con la jornada de hermandad iniciada a primera hora de la mañana, la ermita de Nuestra Señora del Pilar fue el centro neurálgico del pueblo cuando cayó la noche. La Banda Municipal de Caspe realizó un pequeño concierto nocturno y unos vistosos fuegos artificiales pusieron el broche de oro a una jornada de convivencia en la que reinó un gran ambiente. «El objetivo era que la gente se lo pasara bien y no tuviera tiempo de aburrirse. Creo que lo conseguimos, porque vinieron unas 200 personas y me consta que todos los vecinos quedaron encantados. El espectáculo pirotécnico fue el colofón de una gran jornada. La verdad es que fue impresionante», destacó Mestre.
Para terminar con un intenso fin de semana repleto de actividades, el domingo los vecinos pudieron disfrutar con el cine al aire libre. En la plaza Mayor de Fayón se proyectó la película «Un monstruo viene a verme» de Juan Antonio Bayona.







