Con buena parte de la comunidad en alerta por fuertes precipitaciones a lo largo de la jornada dominical, tanto el Bajo Aragón como Cuencas Mineras sufrieron los estragos de un temporal que actuó de forma muy localizada. En tan solo 15 minutos, la tormenta dejó en Muniesa importantes afecciones. En el campo, algunos agricultores calculan que han perdido hasta el 70 % de su producción debido al calibre del granizo, aunque todavía no se han cuantificado todos los daños.
Este lunes ha sido el día de revisar campos y también caminos agrícolas para ver los estragos de una tormenta que, aunque corta en el tiempo, tuvo varias fases. "Empezó con gotas fuertes de lluvia para, de repente, comenzar a caer hielo y se levantó un viento huracanado", describe el alcalde, José Luis Iranzo. El agua anegó calles, como la Val de Oliete que, "como es habitual bajaba de lado a lado", provocando la inundación de algunos bajos. Uno de ellos, el bar, de donde calculan que sacaron "entre 10 y 15 cubos de agua" además de la que achicó su propietario a golpe de escoba. La virulencia del agua y el granizo no ayudó a mejorar el maltrecho estado de la iglesia y también se filtró el agua dejando grandes charcos de agua.

Afecciones por fuerte viento en La Puebla de Híjar
Por su parte, en La Puebla de Híjar, la lucha principal fue contra el viento. Es lo que más daño hizo y las consecuencias aún son visibles porque algunas calles no se abrirán al tránsito hasta que se asegure el arbolado. "El servicio está al 99,9% porque nos quedan arreglos que acometer en este inicio de semana para que queden resueltos bien", dice el alcalde, Pedro Bello.
El fuerte viento rompió numerosos árboles, especialmente en el Barrio de La Estación y la Alameda. Eso provocó que las ramas obstruyesen caminos y varias alcantarillas en el pueblo. Las labores inmediatas de limpieza en cuanto pasó el temporal se centraron en despejar las rejillas para favorecer el drenaje de las calles del casco urbano y también del polígono industrial Venta del Barro. También se despejó la entrada y salida al aparcamiento del hostal y restaurante.

La tormenta sorprendió a algunos en la piscina, que quedó clausurada a las 18.00 y ha sido uno de los puntos donde se ha empleado esta mañana de lunes la brigada municipal con el fin de abrirla de nuevo en horario de tarde después de haber hecho una limpieza y arreglado un árbol que quedó muy dañado.

Se restringió el paso en calles de la zona Azucarera, así como por el antiguo túnel de la estación a Jatiel. Antes de retirar las limitaciones, se asegurarán de que no queden más árboles y ramas con peligro de caer tanto de zonas públicas como privadas, que puedan comprometer la seguridad vecinal.








poner mecheros y seguro que no os pasa mas
de hay viene estos cambios del tiempo de los mecheros si señor
desace tormentas para mandarlas a otro sitio con más fuerza
Meteorólogo