Cercano ya el aliento inquietante del Día de Todos los Santos, quiero aportar mi granito de arena para ayudar a que esa noche sea todo lo terrorífica que nuestra imaginación pueda crear. Para ello, nada mejor que la recomendación de una novedad que acaba de sacar al mercado la editorial Siruela en su ya mítica colección "Gótica": HUGO EL LOBO Y OTROS RELATOS DE TERROR de Émile Erckmann (1822-1899) y Alexandre Chatrian (1826-1890).
En su excelente introducción, Jesús Palacios nos dice: El siglo XIX es una época dorada para la literatura fantástica y de horror en lengua francesa. Solo la actual ceguera anglocéntrica que inunda todo el ámbito cultural en general y el de este género en particular puede hacernos olvidar que autores como Nodier, Nerval, Gautier, Mérimée, Maupassant o Villiers de L´Isle-Adam no tienen nada en absoluto que envidiar a sus colegas ingleses o norteamericanos en el arte tanto de maravillar como de asustar.
Entre ese elenco de autores reconocidos hay que incluir también a otros que, en su tiempo, alcanzaron la fama pero que, por razones no comprensibles, han ido cayendo en el olvido. Es el caso de Erckmann y Chatrian, originarios de la Alsacia francesa, y que formaron una de las parejas literarias más populares y prolíficas de la historia de la literatura. Tanto es así que entre los años cuarenta y ochenta del siglo pasado ningún hogar español que se considerara mínimamente culto permanecía ajeno a la fama y obra de nuestra pareja, tanto en sus novelas históricas como en sus relatos de terror.
La edición que ahora los rescata está compuesta de una novela breve: HUGO EL LOBO, que nos sitúa en una boscosa y nevada Selva Negra alemana para contarnos los terribles infortunios que padece el viejo conde de Nideck a causa de la herencia maldita de su sangre, y que cada invierno vuelven con la presencia, en los montes que rodean el castillo, de una misteriosa y siniestra anciana a la que todos llaman "La Peste Negra".
El resto de los relatos recrean magistralmente temas clásicos del terror como la clarividencia fatal en El boceto misterioso, el científico enloquecido y cruel en Las tres almas, o el Mal encarnado en una casa y su inquilina en El ojo invisible; entre otros.
Nuestros dos escritores poseen un estilo literario sencillo y directo, rebosante de sabor y saber popular, y con una sola pretensión: entretener, asustar y maravillar al lector, provocando su escalofrío. Así pues, solo se puede añadir una cosa más: c’est fantastique!
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




