Isabel López Sales (1999) y Olga Gascón Repullés (2000), - Isa y Olga, como ellas se presentan-, se conocen desde niñas. Ambas nacieron y crecieron en Cantavieja y allí querían volver después de salir fuera a estudiar a la universidad a Castellón y Valencia, y de empezar a probar suerte en el mercado laboral. Son graduadas en Magisterio y, tras finalizar sus estudios universitarios, se marcharon a Dublín. Allí vivieron un año juntas y trabajaron en la misma guardería, donde comenzaron a tener más contacto con el inglés.

Al regresar pensaron en establecerse en Castellón o Valencia, pero nada de la oferta laboral que surgía era apetecible. "Nos llevamos muy bien desde siempre, y al volver siempre bromeábamos con la idea de montarnos algo, hasta que un día nos dio un calentón y fuimos al gestor. Y aquí estamos", ríen. Enseñar inglés solo en Cantavieja ni lo veían como algo viable ni lo era en realidad, y por eso abrieron miras. Por otro lado, desplazarse ellas lo concibieron también como una manera de facilitar la conciliación a las familias evitando que tengan que mover de sus pueblos.
Cubren un servicio con el que ellas no contaron en su infancia. "No había un sitio al que ir a aprender inglés ni niños ni tampoco los mayores; algún año vino algún profesor pero nada fijo. Pero teníamos tan asumido que tendríamos que salir a estudiar fuera, que dejabas para entonces el momento de apuntarte a una academia", reflexionan.
Su oficina es un ordenador portátil, los materiales que necesitan para cada clase porque cada edad y curso tiene sus actividades diseñadas, y el coche con el que se mueven a los pueblos. En octubre de 2025 empezaron a dar sus primeras clases tras haberse dado a conocer primero en el canal de whatsapp del pueblo. "Era el jueves de fiestas, nos acordamos", sonríen. "La gente ya sabía que habíamos vuelto y lanzamos el mensaje. La acogida fue buenísima, estamos muy agradecidas, y enseguida lo movimos por más pueblos y en todos, muy bien, y los Ayuntamientos o las AMPAs nos dan todas la facilidades para tener un espacio donde vamos", valoran.

Desde los 'Chupetes bilingües' de 0 a 3 años, hasta Bachillerato
En este segundo curso abarcan a 152 alumnos repartidos entre seis pueblos del Maestrazgo y Els Ports, en Castellón. Conciben las clases con actividades, juegos, canciones o lo que demande cada edad y curso, pero durante todas las sesiones, ellas hablan todo el tiempo en inglés. De esta manera se facilita la escucha activa, algo que funciona especialmente entre los bebés de 0 a 3 años de las escuelas infantiles. Es lo que han llamado 'Chupetes bilingües'.
En la edad de los más pequeños encontraron un vacío en cuanto a otro tipo de actividades, como por ejemplo, las extraescolares o deportivas que promueve la Comarca. Pensaron en abarcar también esta franja animadas por su experiencia en Dublín y también después de haber trabajado en escuelas infantiles bilingües en España. "Vimos que funcionaba desde edades más tempranas porque los bebés se acostumbran a que les hables en inglés, van escuchando y lo absorben todo. De un año para otro se nota mucho cuando están empezando a hablar", apuntan. Se encontraron con el apoyo de las familias, aunque no sea un método tan común.
Contaron también con el apoyo del Grupo Leader AGUJAMA, y ha sido uno de los 216 proyectos a nivel nacional reconocidos en el programa Tierra de Oportunidades de CaixaBank. "Queríamos volver y no sabíamos cómo hacerlo y, de momento, estamos muy contentas y muy agradecidas con la acogida, intentamos llegar a todo y estructurar los horarios de la forma más óptima", señalan. Y, a quien se encuentre en una situación similar a la suya antes de dar el paso recomiendan "al menos, intentarlo".







