Jorge Azcón tomó posesión este jueves como presidente de Aragón después de ser reelegido el día anterior con el apoyo del PP y del que será su socio de gobierno, Vox, con el que suma mayoría absoluta en las Cortes con 40 de los 67 escaños. En su discurso ante un Patio de Santa Isabel repleto de invitados, el presidente comenzó ayer visiblemente emocionado su discurso.
Agradeció el apoyo de PP y Vox, cuyos votos, según afirmó, «representan a más del 52% de los aragoneses», y defendió el acuerdo con de gobierno recordando la inclinación hacia el pacto de la comunidad y poniendo el foco en el derecho a la vivienda, el empleo de calidad, el desarrollo y la lealtad institucional. «Aragón avanza cuando hay diálogo, acuerdos y se antepone el interés general a cualquier diferencia personal o ideológica. Y los aragoneses no entenderían que sus representantes pusieran la confrontación por delante del bien común», destacó el presidente.
De su socio dijo que, con sus diferencias, trabajarán con «lealtad y determinación» para desarrollar un programa de gobierno «único» pensado para mejorar la vida de los aragoneses.
El popular dibujó un Aragón concebido erróneamente en el pasado como «lugar de paso» a un territorio «de oportunidades y con un proyecto común que quiere formar y atraer al mejor talento para aprovechar al máximo sus capacidades y su enorme potencial». Una comunidad de la que también destacó que será «tierra de oportunidades» para los que vengan a compartir ese anhelo de crecimiento desde «el respeto a nuestras normas y valores». También dijo en su discurso que aspira a un Aragón «más próspero y social» con más oportunidades para todos y con una sanidad, una educación y unos servicios sociales «cada vez más robustos». Para ello tendió la mano al resto de fuerzas políticas, a los agentes sociales y a la sociedad civil. En ese punto, defendió que Aragón «avanza cuando hay diálogo, cuando hay acuerdos y cuando se antepone el interés general a cualquier diferencia personal o ideológica».
Azcón hizo hincapié en que la defensa del Estatuto de Autonomía no solo debe ser un «ejercicio estético» sino que exige una práctica «consciente» de las normas y citó cuatro artículos para hablar de sus principales compromisos para los próximos cuatro años. Anunció que el gobierno va a multiplicar por tres el actual parque de vivienda pública durante la legislatura que acaba de comenzar y que el objetivo es que en el horizonte de los próximos ocho años se multiplique por siete.
También se comprometió a promover el pleno empleo de calidad, que ligó con las «inversiones milmillonarias que están llegando» y que están ocasionando un «cambio de paradigma» en el que conviven sectores productivos clásicos con la floreciente economía tecnológica.
Por último, dijo que no dejará de urgir al Gobierno de España a abordar con celeridad las «infraestructuras llamadas a impulsar nuestro progreso» y a «dotar nuestros recursos públicos de la financiación suficiente». «El debate de la financiación autonómica seguirá siendo central y definitorio en nuestro futuro y tendrá que ser abordado, como dice nuestro Estatuto, con lealtad institucional y añado y remarco, con respeto a los aragoneses y a las características que definen nuestra sociedad y territorio».
En el cierre, Azcón apeló a Baltasar Gracián recordando su frase «hemos de proceder de tal manera que no nos sonrojemos ante nosotros mismos».









