Hace casi cuarenta años, nos dice el crítico Andrés Seoane, un joven MIRCEA CARTARESCU (Bucarest, 1956), ya plenamente infectado de literatura, encontró en las "Cartas" de un diplomático rumano del siglo XIX la curiosa historia de un criado valaco fugado que, por azares el destino, podría haberse convertido en el emperador etíope Tewodros II. Durante décadas, esta rocambolesca posibilidad estuvo rondando en la mente del escritor que, tras el éxito de sus últimos libros que le han dado ya una fama internacional jalonada de premios y galardones (siendo uno de los recurrentes candidatos al Nobel) se decidió a escribirla. El resultado es: "THEODOROS", esta excepcional novela que hoy os recomiendo con fervor.
La historia trata de Tudor, el hijo menor de dos sirvientes de la corte de un gran boyardo de la atrasada Valaquia. Desde su nacimiento, la ambición parece guiar cada uno de sus pasos, y en su arduo ascenso al poder no dudará en dejar su camino sembrado de cadaveres. En su historia se cruzan personajes ficticios y reales, como Salomón y la reina de Saba -CARTARESCU escribe, quizás, la más bella narración literaria de la relación amorosa de estos dos reyes-, el bisabuelo de John Lennon, el general Napier o la reina Victoria…; pero también nos sumerge en crueles batallas, pasiones extremas, vida en mares y océanos, la búsqueda del santo Grial… En todo este tiempo Tudor será Theodoros: bandido y pirata, pecador y devoto, el terror de los mares de la Hélade. Vivirá en bosques y monasterios, presenciará batallas y milagros y, finalmente, se convertirá en Tewodros: el despiadado Emperador, soberano absoluto de Abisinia.
"THEODOROS" constituye un ejercicio de pura libertad creativa en una narración torrencial y exuberante, quizás la culminación de una obra absolutamente épica. Una novela arrolladora que abarca desde lo realista hasta lo fantasmagórico y que, con una prosa excepcional, es capaz de saturar nuestra mente lectora de la más pura literatura.
Novela, pues, plagada de historias de amor y de aventuras, reales y fantásticas, voluptuosas y crueles. CARTARESCU entrelaza lo histórico, lo legendario y lo filosófico con pasajes prodigiosamente hermosos -no en vano se considera, ante todo, poeta- para crear un universo que abarca desde la Creación del mundo hasta nuestros días y que va incluso más lejos: hasta el Juicio Final.
Y es que "THEODOROS", nos dice CARTARESCU, "no es una novela. Es un mundo entero.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




