El proyecto de modernización del regadío de Alcañiz y Castelserás sigue dando pasos hacia delante. Este lunes, el anteproyecto ha salido a exposición pública y se podrán presentar alegaciones hasta el próximo 20 de agosto. La inversión necesaria alcanza los 14,46 millones de euros para actuar sobre una superficie de 1.790,81 hectáreas, repartidas entre los términos municipales de Alcañiz y Castelserás y pertenecientes a más de 2.000 propietarios. De media, la actuación supondrá una inversión de unos 8.076 euros por hectárea.
La propuesta, fechada en mayo de 2026, pasa por transformar el histórico sistema de acequias y riego por inundación en una infraestructura formada por balsas, bombeos, tuberías, hidrantes, energía renovable y sistemas de telecontrol. El objetivo es entregar agua a presión a casi 1.800 hectáreas.
Los documentos definen la solución técnica, las superficies y la inversión estimada, pero todavía deben resolverse la financiación, la evaluación ambiental, la ejecución de las fases y la aportación económica definitiva de los regantes. Esta última cuestión, la que mantiene en vilo a más propietarios, dependerá de las ayudas que puedan conceder las administraciones.
En cuanto a los plazos y los presupuestos, se destinarán 7,58 millones de euros a la fase I y 6,88 millones a la fase II. El calendario previsto será de 34 meses una vez cumplidos los trámites y puesta en marcha la ejecución. La primera fase durará 18 meses y la segunda, 19, con un solapamiento de tres meses.
¿Qué se prevé construir?
El anteproyecto plantea un sistema completo para captar, almacenar, impulsar y distribuir agua a presión hasta las parcelas de Alcañiz y Castelserás. La actuación incluye nuevas captaciones en el sistema del Canal Alimentador de La Estanca, balsas de regulación, estaciones de bombeo, depósitos elevados y una extensa red de tuberías enterradas. El agua llegará hasta hidrantes dotados de contadores y elementos de regulación, desde los que cada propietario podrá conectar su finca a la red.
El diseño busca garantizar, salvo en situaciones excepcionales, una presión mínima de 35 metros de columna de agua antes de cada hidrante. Esto permitirá sustituir progresivamente el riego por inundación por sistemas más precisos, como el goteo, la microaspersión o la aspersión. El proyecto contempla además instalaciones eléctricas, placas solares fotovoltaicas, sistemas de aprovechamiento hidráulico mediante turbinas y equipos de automatización y telecontrol. De este modo, la comunidad podrá controlar a distancia el nivel de las balsas, el funcionamiento de los bombeos, la apertura de válvulas, los consumos y las posibles averías.
En la medida de lo posible, las tuberías discurrirán junto a caminos y acequias existentes para reducir la afección sobre las parcelas. La red principal entregará el agua en los hidrantes, mientras que la adaptación del riego dentro de cada explotación corresponderá posteriormente a los propietarios.
La situación actual del riego
La modernización responde al deterioro y a las limitaciones del actual sistema de riego. En la mayor parte de la superficie, el agua continúa distribuyéndose mediante una extensa red de acequias y se aplica en las parcelas por gravedad, principalmente mediante inundación o riego a manta. Según la memoria del anteproyecto, la Comunidad de Herederos del Guadalope afronta importantes dificultades para conservar estas infraestructuras y garantizar el suministro.
Parte de las acequias discurre por laderas y está expuesta a desprendimientos. También existen tramos deteriorados, conducciones en túneles o minas de difícil acceso, vertidos incontrolados y pérdidas de agua durante el transporte. Todo ello incrementa los trabajos de mantenimiento y eleva el riesgo de averías e interrupciones del servicio.
El sistema actual ofrece además poca capacidad para medir y controlar el uso del agua. Resulta más difícil conocer el consumo de cada usuario, detectar fugas con rapidez o adaptar el suministro a las necesidades concretas de cada cultivo. Los agricultores dependen en buena medida de los turnos y de la circulación del agua por las acequias, lo que reduce la flexibilidad para decidir cuándo y cuánto regar.
La nueva red de riego presurizada pretende mejorar la eficiencia de la distribución y llevar el agua directamente hasta los hidrantes de las parcelas. Los contadores y el telecontrol permitirán registrar los consumos, detectar incidencias y gestionar el suministro de una forma más precisa. El proyecto plantea además reducir la cantidad de agua aplicada en cada riego y facilitar la implantación de sistemas como el goteo o la microaspersión.
Una comunidad con más de 2.000 propietarios
La Comunidad de Herederos agrupa a más de 2.000 propietarios, aunque las superficies que posee cada uno son muy diferentes. Por ello, el coste de la modernización podría variar de forma importante entre ellos. Con los datos que se conocen actualmente, un reparto equitativo supondría unos 7.000 euros por propietario. Aun así, la disparidad en el tamaño de las parcelas será la que determine finalmente la aportación de cada uno. También habrá que esperar para conocer qué parte del proyecto se financiará con fondos del Gobierno de Aragón.
Desde que se dio a conocer la actuación, la junta ha asegurado que su intención es conseguir que una parte importante de la inversión se cubra con fondos externos para reducir el impacto económico sobre los propietarios. El anterior consejero de Agricultura, Javier Rincón, mostró su apoyo al proyecto, aunque el cambio de Gobierno y la entrada de Vox en el departamento podrían modificar las condiciones. En otros procesos similares desarrollados en Aragón, la DGA ha llegado a financiar el 50% de la inversión.
Otra de las cuestiones que deberá definirse es el coste anual de bombear el agua y mantener el nuevo sistema. La intención es reducir el gasto eléctrico mediante la instalación de placas fotovoltaicas y el aprovechamiento hidráulico con turbinas. El proyecto calcula una necesidad media de 5.301 metros cúbicos por hectárea y año para mantener los cultivos, lo que supondría, según el documento, una mejora importante de la eficiencia.








