Los teléfonos siguen y siguen sonando con los motores ya rugiendo en Motorland Aragón y la respuesta es la misma desde hace semanas e incluso meses si se trata de Alcañiz y alrededores: «no hay alojamiento». Así está el panorama a 100 kilómetros a la redonda de la capital bajoaragonesa. En el Gran Premio de Aragón de Motociclismo no sólo hay que mostrar rapidez en el circuito, sino también a la hora de asegurarse un lugar donde dormir con la suficiente antelación. Entre público y personal de equipos y escuderías, han copado las camas y las cancelaciones que se han podido dar en los últimos días se han vuelto a llenar sin problema.
Los primeros en colgar el cartel de lleno fueron los establecimientos de la Asociación Turismo Bajo Aragón, donde la ocupación es del 100% desde hace tiempo. «Hubo un bum de reservas el 26 de septiembre, que fue justo cuando Dorna confirmó la fecha del GP de este año en Alcañiz, y hemos ido teniendo hasta que se han llenado las plazas», dice Nieves Ballestero, gerente de la Asociación Turismo Bajo Aragón y de la Asociación Empresarial Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Martín, comarcas que también se sumaron pronto a esta «ocupación total». El 90% de las personas que se alojan son procedentes de la península, especialmente de Aragón, Cataluña, Madrid y Valencia; mientras que el 10% restante procede del extranjero, especialmente de Francia y Reino Unido.
Una de las grandes novedades es el cambio de fecha y, aunque un GP siempre es bienvenido, que el año pasado se moviera de finales de septiembre a finales de agosto no terminó de encantar a los hosteleros, que esta vez acogen de buen grado que se haya pasado a comienzos de junio. Incluso confían en que contrataciones extra que se hayan realizado se alarguen y puedan ser las que cubran periodos vacacionales.
En verano a veces atienden a personas ya conocidas porque no son pocas las que regresan fuera del fin de semana de carreras para visitar la zona con sus familias o amigos. «Esto mejora nuestra marca como destino turístico y nos permite posicionarnos en segmentos como el turismo deportivo o de experiencias», apunta Ballestero, que incide en la repercusión mediática que alcanza el territorio con la retransmisión en más de 200 países, y recuerda que el impacto económico llega también a bares, restaurantes, comercios y gasolineras «con un aumento del consumo muy significativo».
Montar un Gran Premio requiere de tiempo y de personal por eso, antes de los aficionados que entre este jueves y el viernes han ido haciendo su entrada a los alojamientos, muchas plazas han estado copadas por personal vinculado a la organización. «Desde 15 días antes ya tenemos a gente de montajes de gradas o pantallas que se quedan con nosotros y luego dan paso a los aficionados que suelen estar de media entre dos y tres días», apunta. Buena parte de trabajadores y también comisarios han elegido de nuevo el Camping La Estanca, que llega al albergar a alrededor de 300 personas.
Aunque ya cerraron reservas en cuanto se conoció la fecha y remataron en febrero, los más rezagados tienen un hueco. Han reconvertido una pradera que habitualmente es zona de juegos para acoger más plazas. «Son para gente de última hora que lleva tienda de campaña y no necesita luz, solo un hueco», aclara la gerente, Carmen Morfioli, que da por iniciado el verano con MotoGP. «Pensamos en ello porque el teléfono no para de sonar hasta el último momento con gente buscando un sitio e intentamos atender lo máximo posible», añade. La zona de acampada oficial dentro de Motorland Aragón es la que se va ampliando según la necesidad porque pronto llenó las parcelas disponibles. El jueves empezaron a llegar los primeros huéspedes a montar sus tiendas unos con sus motos y otros con sus coches o furgonetas. Dentro disponen de área de ocio y servicios esenciales.
«Me han tocado entradas en un sorteo»: llamadas de todo tipo
Llamadas de última hora sigue recibiendo José Manuel Pallarés, que regenta el restaurante y hostal El Surtidor y es el responsable de hostelería en la Asociación Profesional de Empresarios de Caspe y Comarca (APEC). «Cada vez que descuelgo lo hago con expectación porque hay cada llamada…», ríe. «Muchos me llaman porque les han tocado entradas en la radio o en sorteos varios, eso se hace a falta de unos días para el mundial y es un regalo envenenado porque el problema de esta zona es el alojamiento», dice. Desde hace ya días él va derivando a Zaragoza. «En Caspe somos ciudad dormitorio porque toda la actividad está en Alcañiz todo el día, pero ya está bien así, es nuestro papel y lo asumimos y ojalá nos dure el mundial siempre», añade y desea lo mismo para Superbike, un mundial «que cada vez atrae a más gente». Se celebrará el último fin de semana de septiembre, la fecha inicial de MotoGP en Alcañiz.
También asumen su papel como lugar para dormir y desayunar en el Maestrazgo, donde el efecto motor se aprecia de forma desigual en una extensa comarca. «Si es la zona baja de Castellote sí que hay presencia de moteros, pero si es la parte alta ya es una mezcla con el turismo familiar habitual», detalla la presidenta de la Asociación de Empresarios Turísticos, Sara Balfagón. «Nosotros tenemos que especificar que estamos en Cantavieja, porque a veces nos llaman pensando que somos el hotel de Calanda y no estamos tan cerca», sonríe. La fecha es bien recibida porque otoño en el Maestrazgo es la temporada alta entre la recolección de setas y la caza. «En agosto todos tenemos faena pero junio es un mes más flojo y por eso también tenemos más opción de alojamiento que ofrecerles», apunta.
El Maestrazgo es, junto al Matarraña, la zona turística por excelencia de la provincia. Nunca faltan visitantes. Para los moteros se inventaron la Silent Route, una ruta por carretera compartida con Andorra-Sierra de Arcos. En junio ya saben que la recorrerán la Asociación de Moteros Sordos de España, los Kamoto Riders de Calanda, el grupo de BMW España y Ejulve repetirá la concentración motera solidaria que celebró el año pasado por primera vez. Los grupos que avisan de su recorrido y realizan comidas o cenas en sus pueblos o duermen en ellos, reciben packs con detalles promocionales y de recuerdo. De esta manera, en las áreas de turismo de ambas comarcas pueden tantear qué grupos viajan y desde dónde, porque además, la ruta la suele hacer antes otro pequeño grupo de avanzadilla. No conocen hasta qué punto se trata de visitante que ya ha estado en Moto GP y vuelve, pero en cualquier caso, el público del circuito sí recibe esa promoción en los estands de la zona comercial. Lo mismo sucede en poblaciones vecinas como Belchite, donde todas las visitas guiadas están llenas. «No sabemos si nos han conocido tras haber estado en MotoGP, pero sí que toda actividad cercana nos repercute y la de Motorland, también», dicen desde la Oficina de Turismo.
Entrenamiento para el eclipse de 2026
Desde las asociaciones provinciales, y tras 15 años de Gran Premio, no conciben un año sin mundial. «Debería durar para siempre», dicen desde la Asociación Teruel Empresarios Turísticos. «Repercute en turismo, pero también en comercios, servicios… En todo. Y no solo el fin de semana de mundial, cuando hay gente que se queda más tiempo, sino que la actividad de todo el año de Motorland es fundamental», añade la gerente, Isabel Esteban. Respecto a la fecha, el veredicto es claro: «nos va bien sea cuando sea, pero que sea».
El mundial mueve a personas de muchas partes del mundo que conviven entre 4 y 5 noches en el caso de operativos y organización según los datos de la Federación Aragonesa de Turismo Rural (FARATUR). «Desde la junta miramos el evento como ejemplo de lo que puede ser el eclipse de agosto de 2026 porque es algo excepcional que requiere de operativo», dice la presidenta, Sara Ros, que destaca la repercusión de MotoGP a todos los niveles. La provincia se está empezando a preparar para un acontecimiento natural que atraerá a miles de personas de medio mundo a pueblos pequeños con infraestructuras y servicios que deben multiplicarse. Desde Cuencas Mineras se verá especialmente bien el eclipse. «En la provincia solo en el Bajo Aragón están acostumbrados a un evento excepcional para el que hay que asegurar abastecimiento de víveres, cobertura y mil cosas a tener en cuenta», concluye.














