9 personas han sido detenidas en Caspe tras la desarticulación de tres puntos de venta de sustancias estupefacientes muy activos en la ciudad. Los arrestados son ocho hombres y una mujer, de entre 20 y 50 años y de origen marroquí, a los que se atribuyen supuestos delitos contra la salud pública por tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal.
La investigación, denominada operación ESMILES, comenzó en noviembre del pasado año después de detectarse la posible existencia de una vivienda que estaría funcionando como punto de distribución de drogas. Las pesquisas desarrolladas durante los meses posteriores permitieron identificar a varias personas que presuntamente se dedicaban a la venta al menudeo a residentes de Caspe y de otras localidades cercanas.
Los investigadores determinaron además que la actividad no se concentraba únicamente en la vivienda que dio origen a la operación, sino que el grupo utilizaba presuntamente otros inmuebles de Caspe para distribuir principalmente hachís, cocaína y marihuana.
Cuatro registros y 1.500 pastillas de sustancia de corte
Una vez reunidos los indicios sobre la actividad del grupo, el 27 de julio se practicaron cuatro entradas en distintos inmuebles vinculados a los sospechosos. Durante los registros se intervinieron 200 gramos de hachís, 10 gramos de cocaína, varios terminales móviles, 1.500 pastillas de sustancia de corte destinadas a la elaboración de dosis y 625 euros en efectivo.
Según la investigación, los integrantes de la red adoptaban fuertes medidas de seguridad para evitar ser interceptados por las fuerzas y cuerpos de seguridad y se distribuían las distintas funciones necesarias para mantener la actividad ilícita.
Las 9 detenciones se produjeron durante estos registros. Los arrestados quedaron a disposición judicial una vez finalizadas las diligencias. Con la operación se consideran desarticulados tres puntos de venta de droga en Caspe. En el dispositivo participaron efectivos de la Guardia Civil y contó con la colaboración de la Policía Local de Caspe.







Cito:
«200 gramos de hachís, 10 gramos de cocaína, y 625 euros en efectivo.»
O sea, una docena de bolsitas de hierba, lo que se meten en rayas una tarde en cualquier peña durante las fiestas y 625 euros que es lo que luego se gasta una pandilla de cuatro chavales en cubatas y gin-tonics por la noche.
Una de dos, o falta material que «se ha perdido» durante el operativo o esto es simplemente un registro para hacer aparentar que las autoridades trabajan.
Otra posibilidad es que los camellos tiraron por el desagüe todo lo que pudieran cuando se dieron cuenta de que entraba la Guardia Civil y la policía.
Vuelvo a citar:
«se consideran desarticulados tres puntos de venta de droga en Caspe».
— Sí claro, ahora a trabajar para abrir 6 nuevos mas. Mejor dicho, ¡ya hace rato que están abiertos!
Esto es un no parar.