La resaca electoral no ha frenado el trabajo de los partidos para conformar la que será la XII legislatura de las Cortes de Aragón. Si bien Azcón no ha puesto fecha todavía a la ronda de contactos con los otros cinco partidos que han obtenido representación, el presidente en funciones tiene claro quién es su socio más probable. Tan clara está la ecuación que el presidente del PP admitió el miércoles que ya se han dado los primeros contactos con Vox, aunque no dejó claro quién ha sido el interlocutor. Por ahora, solo se han sucedido «los primeros whatsapps», pero el objetivo es poder revalidar la coalición de Gobierno con condiciones similares a las que se dieron tras las elecciones de 2023 y que, cabe recordar, duró poco más de un año.
La clave de la negociación será, según apuntan los populares, «mantener la discreción». En este sentido, Azcón apelaba el miércoles en los programas matinales de Telecinco y Antena 3 a que las negociaciones mantengan un tinte «adulto». «No hace falta estar contando constantemente qué es lo que está negociando», advirtió el presidente en funciones.
La posición es firme para todo el Gobierno de Aragón. La vicepresidenta en funciones, Mar Vaquero, defendió tras la rueda de prensa del Consejo de Gobierno de este miércoles que las negociaciones se harán «en bloque». Apeló también a «la discreción» por ambas partes y pidió «prudencia y sensatez».
Aunque las posturas han empezado a acercarse, se abren ahora dos escenarios entre los que Vox va a poder elegir: pactar una entrada de gobierno asumiendo consejerías y, por tanto, responsabilidades o acordar simplemente la investidura y aprobar solo aquellas cuestiones que concuerden con su línea ideológica, generando así un escenario de inestabilidad similar al que ha llevado al adelanto electoral en la comunidad autónoma.
Habrá que ver también quiénes son los actores políticos que participan de esta negociación. Si bien el PP aragonés tiene el permiso de Génova para actuar en solitario, en Vox es la cúpula nacional quien toma las decisiones en todos los territorios. Además, por el momento, más allá del tono agresivo habitual de la campaña electoral, la relación entre Abascal y el presidente en funciones es buena. No ha habido vetos cruzados que dificulten la relación, como sí ocurre en Extremadura con María Guardiola (PP).
Una cuenta atrás que ha comenzado
Analizar la situación que ahora mismo protagonizan PP y Vox no tiene sentido si no se tiene en cuenta el contexto nacional, muy marcado por el ciclo electoral en el que se encuentran sumidas otras autonomías como Extremadura, Castilla y León (que votará el 15 de marzo) y Andalucía (que previsiblemente hará lo propio en junio). Ambos partidos coinciden en que no habrá un acuerdo antes de los comicios castellanos para no interferir en sus resultados.
Aun así, el reloj de las Cortes sigue avanzando y las negociaciones no pueden alargarse eternamente. El 3 de marzo tomarán posesión los 67 diputados de la nueva legislatura. Ese mismo día escogen la mesa de las Cortes de Aragón, al presidente del parlamento y activan el plazo legal para la investidura del próximo presidente autonómico. El proceso se puede dilatar como máximo dos meses; si no, las Cortes se disuelven automáticamente y Aragón se ve abocado a nuevas elecciones. Así, el límite estaría en el 3 de mayo.
El primer gran reto será la elección de la presidencia de las Cortes de Aragón. La diputada de Vox, Marta Fernández, ha sido la que ha ostentado este cargo —el de mayor peso institucional y también el que tiene un sueldo más alto— incluso después de la salida del partido del gobierno en julio de 2024.
Lo que reclama Vox
Las dos formaciones vuelven a la situación tras las elecciones de 2023, con una clara diferencia. Vox tiene ahora el doble de escaños, mientras que el PP pierde apoyos con dos sillones menos. De entrada, el escenario ideal para Vox sería controlar al menos un tercio del Gobierno —tres o cuatro consejerías—, con competencias reales en, al menos, Interior, Medio Ambiente, Agricultura y Bienestar Social y Familia. Reclaman así carteras que tengan «acción política y presupuesto».
Se acercan a cuestiones que tienen que ver mayoritariamente con el medio rural, donde Vox ha centrado su campaña y ha subido en sufragios. En 2023, Vox se hizo con la vicepresidencia vinculada con la consejería de Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia -que asumió el propio Nolasco- y la cartera de Agricultura y Ganadería -en manos de Ángel Samper, que nunca llegó a ser militante real del partido-.
CHA no se plantea ningún tipo de apoyo
El partido que más pronto dejó su postura ante una hipotética segunda investidura de Azcón como presidente fue Chunta Aragonesista (CHA). Bajo el recién estrenado mandato de Jorge Pueyo como líder de la formación, los aragonesistas dejaron ya el lunes la puerta cerrada a cal y canto ante la posibilidad de que sus seis diputados faciliten un nuevo gobierno en manos de los populares.
«Rotundamente no», fueron las palabras que utilizó Pueyo para confirmar la negativa en declaraciones para ‘Al Rojo Vivo’ tras la reunión del Consello Nazional para analizar los datos del 8-F. «Las políticas del Partido Popular y de Chunta Aragonesista están en las antípodas. Están desmantelando la educación, la sanidad, los servicios sociales y Chunta Aragonesista siempre va a defender los servicios públicos», defendió la secretaria general, Isabel Lasobras.
El PSOE no se pronuncia
En este sentido, el propio Partido Popular descarta la opción de pedirle al PSOE que se abstenga para dar paso a un hipotético gobierno en solitario, como sí que han hecho sus homólogos en Extremadura al no encontrar un punto de encuentro con Vox. Azcón se excusa en que la formación que lidera Pilar Alegría ya ha manifestado que no están dispuestos a ceder en este sentido y sostuvo que no habrá negociaciones con ellos porque su intención nunca sería «depender de un partido que hoy es una auténtica caricatura de lo que pudo llegar a ser».
La secretaria general en Aragón, Pilar Alegría, por su parte, no se ha pronunciado en toda la semana. Los socialistas siguen analizando datos en el territorio y buscando una explicación a los resultados que les dejan con cinco escaños menos e igualando la peor cifra desde 2015, cuando Podemos irrumpió en el hemiciclo.
A nivel nacional, hubo que esperar hasta el pasado miércoles para escuchar reacciones sobre el mal resultado de los socialistas en Aragón. Pedro Sánchez no pudo evitar durante la sesión de control hacer referencia al resultado de los comicios, eso sí, con apenas autocrítica. El presidente del Gobierno de España señaló al Partido Popular como responsable del auge de la extrema derecha y ha asegurado que existe: «una operación de blanqueamiento». De la misma manera lamentó que una de las condiciones que los de Abascal reclaman tanto en Aragón como en Extremadura sea «acabar con el pacto verde», lo que ha asegurado es «el precio muy alto a pagar». Por todo ello, Sánchez deseó «un cambio hacia la izquierda para evitar tal atropello» en las próximas elecciones en Castilla y León y Andalucía.
Las matemáticas con Existe
En caso de no triunfar el acuerdo con los de Abascal, todavía entra en juego un tercer escenario que conseguiría alzar a Azcón como presidente. La abstención tanto de Vox como de los dos diputados de Teruel Existe permitiría un gobierno en minoría del PP. Aun así, Guitarte ya ha manifestado que su formación no apoyará a los de Vox y habrá que ver en qué términos dialogan los partidos.
Cabe destacar que la relación entre populares y la coalición Existe no pasa por su mejor momento. Esta misma semana, el presidente de la DPT exigió la dimisión de Nieves Sánchez, esposa de Guitarte, de su cargo como jefa de gabinete de la agrupación en la institución tras la denuncia de supuestas irregularidades en contratos del Hospital de Teruel. La baja se hizo oficial el jueves y ahora queda ver cómo avanza la relación entre ambos.










Este traga con todono, querias caldo pues toma dos tazas ha covovado la elecciones para quitarselos de encima y le ha salido el tiro por la culata
Tranquilo, que hay uno en Madrid que todos conocemos, que traga con todo el repertorio disponible, ultraizquierda, izquierda, centro, derecha, ultraderecha y nacionalistas, así que no seria nada nuevo en esta nueva España.
Azcón debería releer todo lo que dijo de líneas rojas en su hipotética, entonces, relación con vox. Cuando hay que tocar poder las líneas rojas igual cambian de color y se pasan al azul. Pero si no cambia de criterio (cosa que dudo) habrá que ir a votar otra vez, y como todos los gastos lo pagamos entre todos…..