El Curso Nacional de Periodismo de Alcañiz ha dado comienzo su octava edición con una primera jornada que se ha dedicado a conocer cómo contar un suceso, como convertir los hechos en un relato y como afrontar los sucesos y la llegada a las catástrofes. Entre los ponentes de la primera jornada han estado Carmen Corazzini, Rocío Benavente, Antonio Pampliega y Cruz Morcillo.
'Escribir el crimen: criminología, relato y responsabilidad'
La conferencia inaugural corrió a cargo de Carmen Corazzini, que habló sobre ‘Escribir el crimen: criminología, relato y responsabilidad’. Expuso casos conocidos por la opinión pública para hablar de asesinos, de límites, de si el mal nace o se hace y de por qué el ser humano siente fascinación por el mal, el true crime y el misterio. «Tenemos que explicar los hechos, no justificarlos. Necesitamos empatizar con el asesino, y una vez estamos en ese punto, salirnos de ahí. Solo así podremos explicar los hechos pero, insisto, nunca justificarlos", dijo.
Caer en la justificación es uno de los riesgos que se corren al tratar estas informaciones, pero también el de la revictimación de la víctima. «La legislación se va ajustando cada vez más en el true crime, y cada vez hay una mejor gestión», añadió y aludió al caso de la paralización de un documental sobre Ana Julia Quezada a petición de la familia del niño que asesinó. «¿Quiere decir que no se pueda contar? No. Se puede, pero hay muchas maneras de hacerlo», apuntó.

Emergencias y crisis. Taller de bulos
Desde Maldita.es, la periodista y adjunta a la dirección del medio, Rocío Benavente, llevó al escenario un taller sobre bulos en emergencias y crisis. «En la DANA o el accidente de Adamuz, nuestro trabajo comenzó al día siguiente desmintiendo vídeos con bulos que circularon rápido», recordó. Detalló los tipos de bulos que se dan en circunstancias de este tipo como son los bulos sociales, las mentiras políticas y las teorías de la conspiración. «Estas son la Madre del Cordero, porque son como un chicle que despegas de un lado y se pega en otro. Son ultrarresistentes», advirtió.
Destacó que España es uno de los países donde más se informa la gente en redes sociales, y eso implica whatsapp. «Las redes son ahora el lugar más peligroso y es donde más gente hay buscando información», apuntó. La última incorporación ha sido la Inteligencia Artificial, que «hace lo que ya se hacía que son campañas desinformación, pero permite hacerlo de una manera rápida y barata». «La IA recoge lo que más se repite, y si lo que más se repite es desinformación, eso nos da como respuesta ChatGPT a nuestras preguntas», advirtió.

'La escena y el relato: el oficio de contar, entre víctimas y verdugos'
Antonio Pampliega y Cruz Morcillo fueron las voces del diálogo ‘La escena y el relato: el oficio de contar, entre víctimas y verdugos’. Los dos periodistas compartieron su experiencia a la hora de afrontar investigaciones. Ambos reseñaron como las fuentes son las que son vitales a la hora llegar a las informaciones. «Les conocemos cuando son agentes y les seguimos hasta que son la máxima autoridad. Hay que cuidarlos y nunca traicionar su confianza»
Cruz Morcillo aseguro que la parte más complicada es «lo que ocurre en un instante». «Es muy difícil de gestionar porque es muy difícil no meter la pata cuando el tren acaba de descarrilar o el avión se acaba de caer», añadió la periodista y explicó como parte vital de la información es «contrastar la información y asegurarme de que no me han engañado».
Antonio Pampliega defendió que dar voz a los verdugos y a los autores de los crímenes también es un ejercicio de responsabilidad. «No supone humanizarlos, supone que la gente entienda de lo que son capaces los hacer los delincuentes», puntualizo. El periodista aseguró que, si bien los límites son muy difusos, publicar una conversación con un delincuente supone hablar de una realidad.

NY Killers: crimen real desde Nueva York
La periodista y criminóloga Mamen Sala ha compartido su experiencia como corresponsal de Mediaset en Nueva York y el proceso de creación de ‘NY Killers’, un formato centrado en historias de crimen real que nació a partir de pequeñas piezas para ‘Horizonte’ y ‘Cuarto Milenio’. Sala ha destacado la importancia de «observar mucho, estar atentos a los detalles, preguntar y no tener miedo a hacerlo», especialmente cuando se trabaja en un entorno internacional y con la barrera del idioma. También ha incidido en la dificultad de empezar de cero y construir relaciones de confianza con las fuentes.
Durante la ponencia, Sala ha mostrado el trabajo realizado en torno al caso del asesino del Zodíaco y ha explicado la importancia de combinar la narración de una historia con la posibilidad de enseñar al espectador a través de imágenes. Como principal aprendizaje de su experiencia internacional, ha subrayado que «no se trata de ser el primero en dar la noticia, sino de darla bien» y ha defendido la especialización: «Está bien saber sobre muchos temas, pero es mejor saber mucho de algo».

Aragón, sucesos y territorio. Sucesos, delitos y tribunales en Aragón: de la calle al juzgado
Los sucesos cubiertos desde lo local o «hiperlocal», tal y como lo ha descrito la directora del Grupo de Comunicación La Comarca, Eva Defior, también han salido al escenario con la mesa redonda ‘Aragón, sucesos y territorio. Sucesos, delitos y tribunales en Aragón: de la calle al juzgado’. Durante casi dos horas, Defior junto con los periodistas Marta Garú y Miguel Ángel Coloma, de Heraldo de Aragón; Arturo Checa, de Las Provincias; Cruz Aguilar, del Diario de Teruel; y Enrique Labiano, de Aragón Televisión; han analizado la evolución de las coberturas sobre el terreno y los retos de esta especialización.
La importancia de estar sobre el terreno, desmentir los bulos y encontrar las historias humanas más locales en emergencias como la Dana o los grandes incendios han sobresalido como elementos claves en el ejercicio periodístico. Asimismo, los seis han compartido, en un momento de humildad y generosidad, algunos de sus errores y aciertos para ayudar, sobre todo, a quienes se están formando en la profesión. En este sentido, Labiano ha recordado que "para aprender, hay que equivocarse también".

Los límites informativos frente al delito. Justicia y fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Decálogo para no perderse.
Sin pausa, pero sin prisa; la reflexión en el curso ha continuado con un cambio de tercio. A media tarde, los portavoces de la Policía Nacional, Cristian Aventín, y de la Guardia Civil de Teruel, Cristina García, han comentado los que consideran que son los límites de la información frente al delito. El diálogo ha permitido conocer la forma de trabajar de estos Cuerpos de Seguridad y de Emergencias, así como los canales de comunicación establecidos con la prensa y establecer un pequeño decálogo de buenas prácticas.
Los principales consejos que han compartido ambos han sido el mantenimiento de la presunción de inocencia en toda información, la protección de las víctimas de violencia de género y menores, o la comprensión de que, en ocasiones, «no contar también puede proteger». Sobre la facilitación de datos a los periodistas, los dos han coincidido en que no siempre se puede trasladar la información, aunque los dos defienden la misma máxima: «Nunca mientas a un periodista».

La crónica negra en televisión: exclusiva, relato y responsabilidad
En la última ponencia del jueves, el periodista Manuel Marlasca ha reivindicado la precisión, el contraste y la responsabilidad como pilares de la crónica de sucesos. «Cuando sucede un suceso hay que ir, ver y oír. Pero sobre todo ir», ha señalado, antes de insistir en la necesidad de «comprobar y contrastar todas las fuentes posibles» y contar los hechos «lo mejor posible», con un lenguaje preciso y cuidando la forma. También ha destacado la humildad como una de las características del reportero, especialmente a la hora de recurrir a periodistas locales que conocen el terreno.
En este sentido, Marlasca ha sido especialmente crítico con el papel de las redes sociales en la información. «Las redes sociales son un vertedero. Hay gente que dice que se hace periodismo por allí. Yo soy de los que dice que no», ha afirmado. El periodista ha advertido además de que los sucesos pueden convertirse en una vía para aumentar las audiencias, algo que, a su juicio, obliga a que «la exigencia debe empezar por nosotros mismos» y a priorizar el rigor frente a la rapidez.









