3.900 euros por un semental de raza pirenaica es el récord de precio más alto pagado en la Feria de Cantavieja por un ejemplar de esta variedad. Las cifras confirman que la edición que la localidad acogió durante este fin de semana ha sido un éxito. Los precios de las novillas de la misma raza han superado con creces los 2.000 euros, llegando hasta 2.350. El incremento respecto a subastas de años anteriores ha sido más que notable. Prácticamente, todos los ejemplares de vacuno se vendieron este domingo, según apuntaron desde el Ayuntamiento de Cantavieja.
Desde el Ayuntamiento de Cantavieja se destacó que "el interés mostrado por los ganaderos en la subasta demuestra la pujanza del sector y la vocación de mejora de la calidad genética de la cabaña ganadera en el Maestrazgo".
En la subasta ganadera se subvencionaron los animales hasta 500 euros para las hembras de vacuno entre 8 y 24 meses, y 720 euros si son machos. En ovino, de entre 6 y 12 meses, las hembras alcanzan hasta 45 euros y los machos hasta 144 euros por reproductor. Estas ayudas no pueden superar el 25% del coste del animal adquirido. «Somos la feria ganadera que presta mayor apoyo a la adquisición de ganado de calidad», argumentó el alcalde de Cantavieja, Ricardo Altabás, quien destacó que en vacuno la Feria de Cantavieja es la más importante de Aragón.
Este año también cabe destacar la potenciación del sector equino. Se amplió de manera notable la presencia de caballos, muchos de ellos procedentes de explotaciones del Maestrazgo dedicadas a los caballos de pura raza, lo que demuestra que se trata de un sector ganadero pujante en el territorio. "Hemos ampliado y hemos llenado todo el espacio que habíamos reservado y hemos dejado a muchos expositores sin poder exhibir su ganado ante el alud de peticiones que hemos recibido", añadió el primer edil.
La subasta ganadera contó con la presencia de Rosa Sánchez Casas, delegada del Gobierno de Aragón en Teruel; el diputado provincial de Agricultura de la Diputación Provincial de Teruel, Miguel Ángel Navarro Vicente; el director provincial de Sanidad Animal, Elicio Feliz de Vargas; así como la concejal de Ferias del Ayuntamiento de Cantavieja, Ana Sales, y el alcalde de la localidad, Ricardo Altabás.

Miles de visitantes
Durante la inauguración institucional que tuvo lugar el viernes, Altabás destacó que la feria es «un acto de afirmación», ya que «el sector ganadero sigue siendo un pilar en Cantavieja y el Maestrazgo, siendo nuestra principal actividad económica junto al turismo». Según destacó el primer edil, la Feria "no sería posible sin el apoyo total de asociaciones y ganaderos locales y el trabajo intenso de la Concejalía de Ferias y del propio Ayuntamiento".
El consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, Manuel Blasco, subrayó la relevancia de mantener vivo un evento con más de un siglo de historia, porque «si la feria tiene 115 años es porque interesa a la gente, a los ganaderos, a los vecinos de Cantavieja y a todo el entorno», además de recordar que «mueve la economía y explica lo que ha sido esta comarca a lo largo de más de un siglo». Cabe recordar que el Gobierno de Aragón apoya estas citas a través de subvenciones de la Dirección General de Comercio y Ferias.
Pese a las dificultades derivadas de la lengua azul y de los recientes cambios normativos, el Ayuntamiento ha reforzado durante el fin de semana los protocolos de higiene y prevención para garantizar el buen desarrollo de la Feria. Ana Sales, concejala de Ferias del Ayuntamiento de Cantavieja, destacó la diversidad ganadera de esta edición, con 17 razas diferentes de vacuno y alrededor de 100 cabezas de ovino, además de un número de caballos que ha superado todas las previsiones. Por su parte, desde la Comarca del Maestrazgo, su presidente, Fernando Safont, ha recalcado el compromiso del ente comarcal con el sector primario y ha insistido en la necesidad de "seguir impulsando apoyos prácticos para los ganaderos en sus labores diarias".
Durante el fin de semana, en el que ha acompañado la climatología, Cantavieja ha recibido a miles de visitantes procedentes, principalmente, de las comarcas aragonesas, Cataluña y la Comunidad Valenciana. El Ayuntamiento de Cantavieja, para regular la llegada de vehículos, ha dedicado personal específico para atender el aparcamiento y, de este modo, mejorar el acceso al recinto ferial.
Además de la sección ganadera, también cabe destacar el apartado agroalimentario, que se exhibe en las proximidades de las eras y en el recinto ferial. La feria ha finalizado con la entrega de trofeos a los ganaderos premiados y una comida de hermandad en la que han participado organizadores y ganaderos. Desde el Ayuntamiento de Cantavieja se ha valorado de manera especial el compromiso del sector para dar lucidez y esplendor a una feria que ya atesora 115 años de historia.

Programación festiva
Como en cada edición, no ha faltado una abundante programación festiva complementaria. El viernes se celebró el encierro de reses y el corro de Laura Parejo, de Cabanes (Castellón); el toro cerril Feriante, procedente de la ganadería Villapando de Zamora y adquirido en La Carrasca de Culla (Castellón); el baile con la brass band Artistas del Gremio; el concierto de Destrangis, tributo a Estopa; y la disco móvil Eclipse con Óscar Bellés.
El sábado tuvo lugar el corro de vacas de la ganadería Hermanos Benavent de Quatretonda (Valencia), la desencajonada del toro Porterito, de Manuel Ángel Miralles (Trigueros, Huelva), adquirido en Campos Taurinos; el tardeo con Los Indios; la embolada del toro; la actuación de la orquesta Mónaco; y la disco móvil Eclipse con el DJ Poyo.







