Todavía no se ha conseguido localizar a los tres perros responsables de dos ataques a un rebaño de ovejas en los que murieron 73 y 30 resultaron heridas, en Valdurrios (Caspe), la semana pasada. Para abatirlos, el Ayuntamiento autorizó una batida que se planificó, el pasado martes, con la Sociedad de Cazadores de Caspe, en colaboración con la Junta Local de Ganaderos. Sin embargo, no encontraron rastro de los animales y no se han notificado más ataques.
El Ayuntamiento está valorando todas las opciones para dar con los perros aunque se teme que podrían haberse escapado y ahora estar de vuelta con su dueño. El ganadero afectado interpuso una denuncia por las pérdidas sufridas, unos 9.000 euros, y en caso de corroborarse que los caninos tienen propietario se podría continuar con el proceso judicial. En caso de no contar con chip y no ser ubicados en ninguna parcela privada, el responsable pasaría a ser el Ayuntamiento.
Por el momento, no hay más pistas ya que tal y como relató a LA COMARCA el dueño del ganado era la primera vez que veían a esos perros, que se calificaron en un inicio como "asilvestrados". El ganadero pudo verlos bien en el último y tercer ataque que intentaron contra sus ovejas. "Estaba con ellas y pude ahuyentarlos", relató.
El rebaño contaba con 850 cabezas y para su dueño ha sido un duro golpe. "Las hemos criado desde pequeñas, ha sido muy triste para nosotros y es una imagen difícil de olvidar", explicó en relación al segundo ataque, en el que perdieron 71 ovejas, muchas de ellas por aprisionamiento.








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