Decenas de vecinos acudieron a reclamar que no se otorgase la licencia de obras
El proyecto de una nueva cantera en las inmediaciones de Caspe fue el protagonista indudable del pleno que se celebró el miércoles en el Ayuntamiento caspolino. Decenas de afectados, entre vecinos y regantes, acudieron a la reunión y miembros del concejo insistieron en que el gobierno municipal diera explicaciones.
El nerviosismo y la incertidumbre por la inminente aprobación del proyecto de la cantera provocaron que se acercasen alrededor de cincuenta personas a la sesión plenaria del consistorio, lo que sorprendió a los concejales allí presentes. «Hacía mucho que no veía el pleno así de abarrotado, solo ha ocurrido precisamente cuando hemos tratado este tema, el de la cantera», comentó el portavoz de Chunta Aragonesista, Rafael Guardia. Precisamente, él fue quien emitió un ruego al final de la sesión, justo antes de terminar, para preguntar qué ocurriría con el proyecto, que hasta esas fechas todavía no estaba aprobado.
«Mañana mismo daremos el visto bueno a la licencia para que puedan comenzar a explotar la cantera», anunció el Alcalde de Caspe, Jesús Senante, ante el revuelo que se formó pocos minutos después de comenzar a hablar sobre este asunto. «Los informes técnicos tanto del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) como del departamento de Minas son positivos, por lo que por parte del consistorio solo nos queda aprobar la licencia».
Una cantera de arenisca
La polémica se remonta a 2014, cuando se conoció el posible proyecto de la construcción de una cantera de arenisca en la zona denominada como Zaragoceta y Miraflores, a pocos kilómetros del centro neurálgico de la Ciudad del Compromiso. Se trata de un monte ubicado en el paraje Huerta de Roldán, que fue comprado por una empresa de Lérida, la cual pretendía explotarlo durante más de veinte años.
Según los vecinos afectados, este proyecto supondría un impacto ambiental muy negativo, además de perjudicial para las personas que viven o tienen propiedades en esta zona. José Bru, uno de los vecinos afectados, tomó la palabra como portavoz de todos ellos antes de que finalizase el pleno municipal. «No entendemos cómo puede usted declarar una actividad de una empresa de fuera como legal cuando sabe que va a perjudicar a personas de su propio pueblo», manifestó Bru. «Apelamos a su ADN socialista, le recordamos insistentemente que estamos ahí, que somos Caspe y le pedimos que tenga el valor suficiente para defendernos». Entre las alegaciones que presentaron los vecinos, estaba la cercanía de las viviendas a esa futura cantera (de menos de 5 metros), la peligrosidad de la pendiente, o el impacto negativo sobre las personas que allí habitan, sus viviendas, explotaciones y negocios. Por ejemplo, aseguraron que el futuro de una casa rural estaba «pendiendo de un hilo».
El presidente de la comunidad de regantes de Civán, Benito Gimeno, también intervino en la sesión, criticando la actitud del gobierno municipal que, aseguró, no tuvo en cuenta los informes técnicos desfavorables que realizaron desde el colectivo. «No hay que olvidar que nuestra acequia principal pasa por esta zona, de la que dependemos muchos regantes, y podría haber daños importantes».
«Se han hecho todos los esfuerzos por parte del Ayuntamiento para que abrieran los ojos y vieran que el proyecto no era el idóneo», alegó Pilar Mustieles, primera teniente de Alcalde y portavoz del grupo socialista. «No se trata de que nos denuncie la empresa por negarnos a darle la licencia, es que no podemos ir en contra de unos informes favorables, no podemos ir en contra de la ley».
Por su parte, los portavoces de los distintos grupos políticos quisieron dar su punto de vista, muy negativo en todos los casos. «Hay muchas maneras de hacer las cosas, y creemos que no se ha hecho de la mejor forma porque se han estado dando largas a los vecinos durante años», añadió la portavoz del Grupo Popular Independiente, Pilar Herrero. «Si no hubieran tardado tanto en reaccionar, el Plan General de Urbanismo ya estaría aprobado y no se hubiera incluido el proyecto de la cantera en él».
«Esto es un despropósito, creemos que se tenían que haber buscado más medios de algún tipo, ya sea jurídico o legal, para hacer frente a este problema», aseguró la portavoz de Aragón Sí Puede, Ana María Lasheras.
«Este problema nos afecta a todos los vecinos de una u otra forma, a mí especialmente como agricultor», señaló el portavoz de CHA, Rafael Guardia. «No se ha pensado en las catastróficas consecuencias que esto iba a tener, tenían que haber hecho las cosas bien desde un principio».
Finalmente, ayer por la mañana, tal y como aseguró el Alcalde de Caspe, el gobierno municipal dio luz verde al proyecto aprobando la licencia de obras.








verguenza! este proyecto es loco