Las balizas y las luces led se han convertido en las aliadas de las cuadrillas de emboladores de toros en tiempos de restricciones por peligro de incendios. Sucedió el fin de semana, en poblaciones como La Iglesuela del Cid donde celebraron San Luis.
La programación contemplaba verbenas y varios festejos taurinos, entre ellos, dos toros embolados. Sin embargo, la Alerta Roja Plus por el elevado riesgo de incendios forestales que se decretó el viernes 26 hasta el domingo 28 en todo Aragón obligaron a cambios. Una opción era suspender el festejo o plantear una alternativa. El toro embolado del viernes sí salió pero sin fuego, pero para el sábado pensaron en colocarle dos balizas para suplir las llamas de las antorchas. «A problemas, soluciones», dice Bili Talbi, miembro del grupo de emboladores de La Iglesuela del Cid de la que forman parte alrededor de una quincena de personas.
«No fue invención nuestra, el viernes vimos que esto lo habían aplicado en otros pueblos de la zona de Mosqueruela y pensamos en hacerlo nosotros el sábado», reconoce. Tras alcanzar un acuerdo, explica que cada uno buscó en casa balizas parecidas a las reglamentarias que es obligado llevar en el coche, y también luces leds de todo tipo que pudieran servir.
Una vez reunido el material luminoso lo prepararon en la estructura que le colocaron al animal en la cornamenta. Estas luces ya iban encendidas cuando se las pusieron encima. El toro fue devuelto al corral una vez transcurrió un tiempo similar al que suele pasar cuando sale embolado con fuego en condiciones normales. No obstante, el final de la exhibición no siempre lo marca cuando la llama se apaga.
La solución buscada convenció y gustó, lo que no significa que el led haya llegado para quedarse. Tampoco esta luz artificial animó la participación de más gente a ponerse delante del animal. «No, no es lo mismo que con el fuego, pero para este caso algo es algo», apunta.
Exportado a Aguaviva
Este método llegó también a pueblos como Aguaviva, donde la Peña Taurina celebró su décimo aniversario con diferentes festejos programados desde hacía tiempo, entre ellos, toro embolado la noche del sábado. Contaron con la cuadrilla de emboladores ‘Alto Maestrazgo’, de Cantavieja, que solventaron la prohibición de prender fuego.
El toro salió como de costumbre atado a la soga que lo inmovilizó en el tablón donde le colocaron la estructura de las bolas, solo que esta vez, en lugar de antorchas prendieron luces en los cuernos y en el cuello. El momento del encendido no pasó desapercibido entre el numeroso público.








Dejar a los toros tranquilos todavía estaría mejor.
No
Dejar a los toros en paz, no sabéis divertiros si no es maltratando a un animal????
Que quede claro que esto fue un hecho puntual. El toro embolado tiene que ir con FUEGO!!