Torrevelilla terminó sus fiestas en honor a San Joaquín y San Marcos este lunes tras cuatro días repletos de actividades. La presentación de la reina y sus damas tuvo lugar el viernes por la noche. Durante el acto, el alcalde, Carlos Martín, protagonizó uno de los momentos más emocionantes con un discurso muy sentimental en el que se despidió de su cargo. Tampoco se olvidó de nombrar a la reina de este año, su hija, consiguiendo que a más de uno se le escapase una lágrima.
Al día siguiente, el pregón dio inicio a las celebraciones del fin de semana. José Miguel Sanz, el pregonero de estas fiestas, hizo incapié en la buena relación que tiene con todas las peñas y cuadrillas del pueblo durante su discurso. Tras el acto inaugural de las fiestas, los asistentes se llenaron de espuma, gaseosa, champán y cerveza antes de comenzar el recorrido peñero.
Las jotas tampoco faltaron en la programación. El grupo folclórico 'Malandia' reunió a los amantes del canto y el baile tradicional el domingo por la tarde en el pabellón, y permitió acercar esta parte de la cultura aragonesa a las fiestas de Torrevelilla. Otra actividad muy presente fueron los toros de fuego, que se celebraron tres de los cuatro días de festejos, incluyendo una sesión doble el sábado por la noche.
Un año más, uno de los actos más concurridos fue el gran desfile de disfraces mayores. Los participantes vistieron disfraces variados, originales y trabajados, ofreciendo así un recorrido muy animado. Este lunes, último día de las fiestas, se celebraron actividades como los juegos tradicionales, muy esperados por la gente del pueblo, y la discomóvil puso las últimas notas a unas fiestas que finalizaron con la tradicional traca de fiestas. Por supuesto, no se olvidaron de la huevofritada para despedir la semana más importante de los habitantes de Torrevelilla.












