Bueno, curiosos lectores, en esta ocasión no voy a recomendaros un libro de ficción, como casi siempre hago. Sino un ensayo histórico verdaderamente apasionante, lleno de humanidad y de ritmo literario, lo que hace que se lea casi como una novela. Un ensayo que nos va a contar cómo el auge del nazismo impactó en la vida de la gente corriente, en la vida cotidiana de un pequeño pueblo montañés: UN PUEBLO EN EL TERCER REICH, de la autora británica JULIA BOYD (que ya deleitó a los lectores con Viajeros en el Tercer Reich) y de la autora alemana ANGELIKA PATEL. Las dos han conseguido que este libro sea un éxito de ventas, considerado por varios críticos e historiadores como mejor Libro del Año, ya que demuestran que una microhistoria es capaz de convertirse en el espejo incómodo de una sociedad entera.
Y ahora viajemos a los Alpes, al encantador pueblo de Oberstdorf. Allí, durante siglos, las personas llevaron vidas sencillas, al margen de la gran historia. Sin embargo, incluso en este idílico paraje, el nacionalsocialismo llegó a controlar la vida y la mente de sus habitantes. Cierto es que, como en el resto de Alemania, la situación económica era terrible, debido al resultado de la Primera Guerra Mundial: la gente se moría de hambre, no había comida ni medios de hacer frente al frío terrible, había insurrecciones... Y de esa época surgió un anhelo de que alguien liderara al país de vuelta a la normalidad. Es pues comprensible que casi todo el pueblo de Oberstdorf creyera que Hitler era el único político capaz de devolver a Alemania su orgullo nacional. Pensaban que lo peor de los nazis se aplacaría con el poder. Y claro, ocurrió todo lo contrario.
Basado en material de archivo, cartas, entrevistas y relatos orales, este fascinante ensayo ofrece un retrato extraordinariamente íntimo de la Alemania en tiempos de Hitler, del auge del totalitarismo y de la trágica historia de las víctimas de los nazis. En estas páginas conoceremos, entre otros, a los judíos que sobrevivieron, como Dora Lemkes (y a los que no, como Emil Schnell); a Ludwig Fink, el alcalde nazi que protegía a judíos y monjas; y a Theodor Weissenberger, un niño ciego cuya vida se consideró "indigna de ser vivida" y acabó gaseado en un campo de concentración. En esta obra imprescindible, descubriremos cómo las vidas, sueños y lealtades de los ciudadanos de a pie se vieron atrapadas en la tragedia de la historia.
El resultado final es un retrato a contraluz de una comunidad como otra cualquiera, donde, en su abanico de entusiasmos, miedos, silencios y pequeñas excepcionalidades se reconocen los mecanismos cotidianos con los que un régimen totalitario se normaliza. Por todo ello, es bueno leer este libro en la actualidad, en la que vemos tantas democracias débiles y tantos populismos cada vez más fuertes; puesto que, como nos dice JULIA BOYD: "La gente de entonces escondió la cabeza en la arena. Siguieron adelante. Ojalá se hubiera hablado a su tiempo. La normalización del mal no llega de un golpe teatral sino por acumulación de pequeñas concesiones, oportunismos y silencios".
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz




